lunes, 18 de mayo de 2015

ABC

 

Lo que debes hacer y lo que no ante un divorcio



Pautas que te ayudarán a que tus hijos sufran lo menos posible

No se puede negar. En un divorcio todos salen perdiendo: la pareja, que ve rotas sus ilusiones de vida en común, y los hijos, que no podrán convivir en un mismo hogar con su padre y su madre al mismo tiempo.
Para que la ruptura sea lo menos traumática posible, la doctora en Psicología Cristina Noriega, autora de «Divorcio, ¿cómo ayudamos a los hijos?», explica una serie de pautas para que la separación resulte menos dañina.

Los que hay que decir y hacer con los hijos:

—Qué cambios van a producirse y de que forma afectará a sus rutinas.
—Reducción de sentimientos de culpa. Que entiendan que ellos no son culpables del divorcio.
—Presentar la ruptura como una decisión conjunta.
—Dejar claro que se rompe el vínculo como pareja, no como padres.
—El amor de los padres hacia los hijos no acaba por un divorcio.
—Los hijos podrán seguir queriendo a ambos padres después del divorcio.
—Asegurar a los hijos que no tienen ningún tipo de responsabilidad en la ruptura.
—Generar un clima tranquilo, que facilite la comunicación y prestar atención a la comunidad verbal y no verbal.
—Determinadas decisiones deberán ser tomadas por los padres, previo acuerdo de ambos.
—Dar la información de manera clara, sencilla y sincera. Antes de dar la información, hay que determinar qué hay que decir de manera consensuada entre ambos padres.

Lo que no hacer ni decir:

—Generar falsas expectativas del tipo «nada cambiará».
—No culpabilizar.
—Los padres no pueden dar mensajes contradictorios sobre la decisión de separarse ni decir versiones distintas.
—No generar una guerra entre los padres en la que los hijos formen parte de la battalla.
—Evitar manifestaciones de hostilidad o de crítica hacia el otro cónyuge.
—Evitar etiquetas del tipo «papá bueno», «papá malo»... No transmitir la idea de víctimas y culpables que interfieren en el amor que tiene el hijo hacia el padre etiquetado.
—No alimentar fantasías de reconciliación.
—No dramatizar ni mostrar comportamientos victimistas.
—No traspasar a los hijos decisiones que solo corresponden a los padres.
—Evitar dar información explícita y excesivamente detallada que hagan referencia al motivo del divorcio o discusiones entre los padres.

miércoles, 13 de mayo de 2015

Expansion

Ya te puedes divorciar a través de Facebook

Los jueces empiezan a hacer uso de las nuevas tecnologías para facilitar la labor de los tribunales. El envío de notificación por redes sociales y la intervención de abogados por videoconferencia son los últimos ejemplos.
El ministro Rafael Catalá está decidido a modernizar y digitalizar la Adminsitración de Justicia antes de que termine la legislatura. Aunque la intención del titular de este departamento sea buena, todavía le queda mucho camino por recorrer para ponerse a la par de otros países del mundo, como Australia o Estados Unidos, que en las últimas semanas han dado pasos de gigante para introducir la tecnología en los tribunales.
El juez Matthew Cooper, de la corte de justicia de Manhattan, ha decidido hacer uso de las redes sociales para enviar una notificación de divorcio y así conseguir hacerla llegar a un marido esquivo y difícil de localizar.
La persona en cuestión no contaba con un trabajo, ni una dirección postal exacta y tenía un teléfono de prepago, por lo que no vinculaba la facturación a una dirección, aunque sí visitaba asiduamente Facebook. Esto ha impulsado al magistrado neoyorquino a permitir a su todavía mujer a que envíe todos los papeles del divorcio a través de mensajes directos en esta plataforma.
Aunque esta solución sea un tanto imaginativa y pueda parecer algo impensable en la Administración de Justicia española, la verdad es que también se podría llevar a cabo en nuestro país, puesto que la Ley de Enjuiciamiento Civil permite realizar notificaciones a través de sistemas electrónicos.

Constancia fehaciente

Según especifica el artículo 162, si las partes disponen de medios electrónicos "que permitan el envío y la recepción de escritos y documentos, que garantice la autenticidad de la comunicación y de su contenido y quede constancia fehaciente de la remisión y recepción íntegras, los actos de comunicación podrán efectuarse por aquellos medios".
Según explica Alonso Hurtado, socio del área de tecnologías de la información de Ecija, "el único problema que se plantearía es que Facebook no cuenta con herramientas suficientes para garantizar la inviolabilidad del documento o la posible modificación del contenido".
Para Tránsito Ruiz, letrada del área de antipiratería de Elzaburu, "nuestra normativa es especialmente garantista y difícilmente se podría usar Facebook para realizar este tipo de notificaciones, puesto que esta red social no podría demostrar cuándo el documento fue recibido y si fue leído por el destinatario. Para hacerlo correctamente habría que enviar un correo electrónico certificado, con sellado de tiempo".
El otro ejemplo actual de uso de tecnologías en los tribunales proviene de Australia. En los juzgados de Adelaida han decidido permitir, por primera vez, la comparecencia de los abogados mediante videoconferencia. A pesar de que el cambio parezca mínimo, hay que tener en cuenta que este tipo de tecnología sólo era utilizado hasta el momento para testigos y peritos, y otorgar esta posibilidad a los letrados implica un cambio muy importante.
"Este cambio puede generar una economía procesal inmensa. Permitirá una mayor eficiencia y agilidad, pero sobre todo, un gran ahorro de coste para todos los despachos. Sin embargo, esta posibilidad es inviable a corto y medio plazo en España. Por un lado, la Justicia debería estar digitalizada al 100% para que se pudiera convertir en una realidad. Pero, además, se debería reformar la legislación, puesto que ahora mismo ninguna ley autoriza este tipo de procedimiento", comenta Hurtado.

Ministerio Fiscal

Por su parte, Ruiz insiste en el problema que existe en España respecto a la obligación de que el abogado esté presente en el juicio, pero también destaca que la Ley de Enjuiciamiento Criminal (LECrim), tras la revisión de 2003, planteaba algo semejante pero restringido únicamente al Ministerio Fiscal.
"El artículo 306 explica que el fiscal podrá intervenir en las actuaciones de cualquier procedimiento penal, mediante videoconferencia u otro sistema similar que permita la comunicación bidireccional y simultánea de la imagen y el sonido. Sin embargo, todavía no he visto que ningún juez autorice algo semejante y la propia norma también anuncia una especie de excusa en el articulado cuando apunta que sólo será posible cuando en los órganos judiciales existan los medios técnicos precisos, algo poco frecuente".
Frente a una hipotética revisión normativa, ambos letrados apuntan que sería esencial que el legislador planteara esta posibilidad para asuntos de menor calado -juicios de faltas, reclamaciones de cantidad, etc.- y que debería darle la suficiente seguridad jurídica para poder confiar en este tipo de comunicación.
"Sería tan simple como crear una plataforma de videoconferencias en sede judicial que se activara con la firma electrónica de los colegiados", añade Hurtado.

Evolución digital en la justicia española

El ministro de Justicia, Rafael Catalá, ha presentado cambios para potenciar la digitalización de la Administración de Justicia. Sin embargo los letrados no están muy convencidos de su efectividad. Según explica Alonso Hurtado, el objetivo de 'papel cero' en enero de 2016 es inasumible. Por otro lado, el anuncio realizado en relación a las notificaciones judiciales por vía telemática, que debería entrar en vigor antes de que finalice 2015, plantea dudas jurídicas respecto al envío de las mismas a través de WhatsApp, por temas de protección de datos y la confirmación de recepción. Frente a estas decisiones, Hurtado recuerda proyectos de digitalización que se han paralizado con la llegada de la crisis. "El Ministerio de Justicia estaba preparando un sistema para que los procedimientos concursales fueran 100% electrónicos. Sin embargo, este buen proyecto se paralizó y nunca se ha vuelto a saber nada", concluye Hurtado.

domingo, 26 de abril de 2015

ABC

 

Así sufren los niños un divorcio según su edad



Desde que nacen a la adolescencia. A cada etapa les afecta de una forma distinta la ruptura de la relación de sus padres


El divorcio es una situación nada deseable por una pareja que ve cómo sus planes y proyección de vida se quiebran por una u otra causa. Cada miembro lo asume de mejor o peor manera y superar la ruptura no siempre es fácil y dependerá del tiempo que llevaran juntos, la razón de la ruptura, la personalidad y madurez de cada uno y, sobre todo, de si tienen hijos.
Los hijos suelen ser las grandes víctimas de la separación de sus padres. Para ellos suele ser un hecho más o menos inesperado y que les rompe la estabilidad a la que estaban acostumbrados. Según la edad que tengan, así les afectará la noticia. Cristina Noriega, doctora en Psicología y autora de «Divorcio. ¿Cómo ayudamos a los hijos?», explica las diferencias en las reacciones emocionales según el momento evolutivo de los hijos.

Niños hasta dos años

Dede que nace, el bebé empieza a confiar en los adultos según los cuidados que recibe, primero de la madre o cuidadora y, poco a poco, del resto de figuras de referencia. Siendo muy pequeños, los niños no entiende qué es un divorcio ni lo que implica. Sin embargo, como en esta etapa de la vida son muy sensibles, cualquier cambio experimentado en el ambiente lo percibirán. Son capaces de sentir la ausencia de uno de sus progenitores. El no saber si volverá o no les crea angustia y lo más frecuente es que lo manifiesten con llantos intensos e irritabilidad, alteraciones de sueño y alimentación.
Pautas: la ausencia de uno de sus cuidadores es vivido por el hijo como un abandono. Es fundamental que el niño tenga contacto habitual con sus padres. Se le debe mostrar confianza y mantener rutinas y hábitos lo más consistente posible.

De dos a tres años

Ante un proceso de divorcio es posible que el niño, que se encuentra inmerso en una etapa con grandes hitos —andar, control de esfínteres...—, muestre dificultades: problemas psicomotores, falta de control de esfínteres, alteraciones de sueño, retraso en el habla, etc.
Son conscientes de las emociones que manifiestan —ira, rabia, tristeza...—, pero no saben cómo manejarlas.
Tendrán fantasías de que sus padres volverán a estar juntos ante la incapacidad de entender lo que está pasando.
Pautas: reasegurar al hijo que se le quiere y permitir contacto con ambos padres. Es común que el niño entre en la fase del «no» y los adultos deben marcarle límites siempre.
También hay que compartir actividades agradables con el niño y jugar con él para que pueda expresar más cómodamente su malestar.
En el caso de que manifieste conductas regresivas —chuparse el dedo o falta de control de esfínteres...— no hay que regañarle, sino ayudarle a que gane poco a poco autonomía y aprenda a controlarse solo.

Niños de 3 a 5 años

En esta etapa suelen hacer bastantes preguntas. Desarrollan su actividad, imaginación, cuentan historias, cuentos. También son egocéntricos, todo lo que ocurre a su alrededor tiene relación con lo que piensan: «papá y mamá se han separado porque me he portado mal».
También es una etapa de muchos miedos, sobre todo a quedarse solos o que sus padres dejen de quererles.
A esta edad tiene lugar la elaboración del complejo de Edipo cuando vemos a niños y niñas que se muestran posesivos con la madre y rivalizan con el padre.
Pautas: corregir posibles interpretaciones erróneas sobre qué es el divorcio. Insistir en que la culpa no es suya y que papá y mamá no le van a abandonar nunca.
Observar los cambios de conductas y corregirle explicando cuáles son las consecuencias. Mantener los hábitos y rutinas para que el niño sienta seguridad y continuidad.
Ante el complejo de Edipo, ayudarle a aceptar que él es el tercero.

Niños de 6 a 12 años

Es la etapa de latencia. El niño es menos activo que en la fase anterior porque dedica todas sus energías al ámbito escolar y al aprendizaje.
A nivel emocional salen de su egocentrismo y comienzan a ser más sensibles hacia sus propias emociones y las de los demás. Tienen mayor capacidad para entender lo que es un divorcio, aunque no suelen expresarlo por miedo a preocupar al padre o madre. Miedo al rechazo o sentimientos de culpa.
Todavía permanecen las fantasías de unión de los padres. Al no ver confirmadas sus esperanzas se sienten traicionados, tristes y rabiosos.
Pueden sufrir pesadillas, regresiones, sentimientos de abandono.
Pautas: es importante mantener contacto con el colegio para informar de la situación y reforzar sus logros en el aprendizaje. Hacerle saber que sus padres no le van a abandonar, pero que no volverán a estar juntos como pareja.

Adolescentes

Esta fase es complicada porque hay una búsqueda de su propia identidad y el adolescente suele revivir experiencias vividas de etapas anteriores. El divorico en esta etapa complica la construcción de su identidad porque ellos necesitan sentir mucha seguridad, por eso es frecuente que pongan a prueba a sus padres para confirmar que hay límites y que van a mantenerse a su lado.
Si el ambiente en casa no es seguro, sentirá miedos. Algunos experimentarán soledad y buscarán esa seguridad en grupos de iguales de los que tendrá excesiva dependencia. Muchos pueden encontrar vías de expresión de ira y la hostilidad a través de trastornos de alimentación, consumo de sustancias, conductas sexuales de riesgo...
Es habitul que realicen esfuerzos para reagrupar a sus padres. Alguna de las vías más frecuentes es la ruptura de normas o quejas psicosomáticas: dolores de cabeza, barriga, dermatitis, etc.
Pautas: Se le puede explicar en qué consiste el divorcio y hablar abiertamente de ello e implicarle en cuestiones como las decisiones de la custodia compartida. La mayoría de conflictos se reflejan en el colegio y es necesario estar al tanto.
Importante no convertir al hijo en pareja, padre o confidente. Es esencial que mantenga contacto con el progenitor de su mismo sexo para que asi pueda construir de forma adecuada su identidad sexual.

martes, 14 de abril de 2015

ABC

 

Cómo ayudar a los hijos tras el divorcio de sus padres


Cada vez hay más niños que sufren los efecto de la separación


El número de divorcios ha crecido de manera alarmante en nuestro país. Si hace diez años 41.621 matrimonios terminaban en ruptura, hoy esa cifra se supera con creces, la cifra ha crecido un 150%, lo que se traduce en 62.000 divorcios anuales más.
Detrás de estas cifras se esconde el sufrimiento de las parejas que sienten frustrados sus planes de vida conyugal. Pero tampoco hay que olvidar que los grandes perdedores de estas rupturas son los hijos, sobre todo cuando son pequeños.
Cristina Noriega, doctora en Psicología y autora de «Divorcio ¿cómo ayudamos a los hijos?», asegura que sería necesaria una preparación adecuada para la vida matrimonial, para cuidarla en todo momento y asistirla cuando surgen problemas y dificultades. «Sin embargo —puntualiza—en demasiadas ocasiones por nula o escasa preparación, inmadurez, por falta de ayuda eficaz, por imposibilidad real de superación de los conflictos o por otros muchos factores entremezclados entre sí, se produce la ruptura matrimonial».
—Si una relación resulta inviable, ¿por qué es tan dolorosa la separación de la pareja?
—Independientemente de los motivos que hayan llevado a la ruptura de la pareja, una separación es un proceso tremendamente doloroso porque representa numerosas pérdidas. Siempre que se disuelve un vínculo, se produce una pérdida de las fantasías, de las esperanzas, los sueños, los planes y los proyectos que había en común de la pareja. Además, se produce una ruptura del equilibrio familiar, tanto en los modos de relacionarse, como en los hábitos, las tradiciones y las costumbres.
Esto cobra especial importancia cuando hay hijos, ya que se pasa de ser «padres como matrimonio» a ser «padre» y «madre» en solitario, con los cambios que ello implica. Estas pérdidas, junto con otras que también suelen tener lugar, como la disminución de apoyos sociales cuando los amigos o los familiares se dividen en bandos, la disminución del nivel socioeconómico, entre otros, implican tener que adaptarse a una nueva etapa que es desconocida y en la que hay una gran incertidumbre acerca del futuro.
—¿De qué depende que el duelo se supere antes o después?
—Depende de muchos factores, como puede ser el clima familiar previo a la ruptura, la personalidad subyacente de cada uno de los miembros de la pareja, el grado de conflictividad durante el proceso, la cantidad de apoyos sociales, la presencia o no de hijos, etc. Además de estos factores hay un requisito esencial para elaborar el duelo por la relación perdida: el tratar de entender qué pasó en la relación y qué papel ha jugado cada uno en la ruptura.
Sólo cuando uno siente que la vida puede seguir adelante a pesar de la pérdida sufrida y se permite conservar los momentos buenos compartidos, los sueños y las esperanzas, tratando de no quedarse exclusivamente con la parte negativa de la relación o la persona amada, podrá crecer a nivel personal y volverse más fuerte.
—¿Estamos preparados para superar las separaciones dramáticas?
—Con frecuencia nos encontramos con parejas y familias donde hay unos niveles de conflictividad y sufrimiento muy elevados y donde restablecer y crear un espacio para la comunicación es difícil, pero esto no quiere decir que sea imposible. En muchas ocasiones, este tipo de familias requieren de la ayuda de profesionales (psicólogos, psiquiatras, mediadores, orientadores familiares) que faciliten la comunicación entre las partes.
Sin embargo, el objetivo va siempre dirigido a que los progenitores puedan por sí mismos llegar a dar solución y gestionar sus controversias, en lugar de delegar en terceras partes, pues nadie mejor que ellos van a saber qué es mejor para sus hijos.
—¿Qué es menos dañino para los hijos: unos padres que discuten todo el día o unos padres divorciados?
—El presenciar discusiones intensas entre los padres genera un profundo sufrimiento en los hijos, pero eso no significa que el divorcio sea la solución para disminuir su malestar. Las cosas no son blancas o negras. Cada familia es diferente y, por tanto, creo que hay que ser muy prudente a la hora de hacer este tipo de comparaciones.
Una de las fuentes que genera más malestar en los hijos es el conflicto entre los padres, independientemente de que estén divorciados o no. Por este motivo, en el libro no sólo se incluye una serie de pautas que ayuden a padres divorciados a gestionar diversas situaciones conflictivas a las que se pueden ver expuestos, sino que, además, tiene un capítulo dirigido a aquellas parejas que estén reconsiderando la separación y donde se incluyen una serie de pautas que les pueden ser de ayuda para encontrar una manera más positiva de comunicarse.
—Cada vez hay más hijos de padres divorciados, ¿cuáles son los mejores consejos para que no sufran?
—Si tuviera que destacar tres serían las siguientes. En primer lugar, me parece fundamental escuchar y ayudar a los hijos a expresar sus emociones. Para ello es muy importante observar, por ejemplo, si vemos que un niño comienza a pegar a los compañeros del colegio y nunca lo había hecho. Habrá ir más allá de la conducta en sí y escuchar qué nos está tratando de decir con ese comportamiento al tiempo que mostrarle vías adaptativas para expresar el enfado que, en este caso, pueda estar sintiendo.
En segundo lugar, hay que dejar a los hijos siempre fuera de la conflictiva de los padres, a pesar de la hostilidad, rabia y enfado que los padres puedan sentir hacia el otro progenitor.
En tercer lugar, recordar que los hijos tienen derecho a estar en contacto y a tener una imagen positiva de ambas figuras parentales, independientemente de lo que haya pasado en la relación de pareja.
—¿Cuál es el papel de la escuela ante el divorcio de los padres de un alumno?
—La tarea del colegio es la de acompañar a los padres en la educación de los hijos, independientemente de que los padres estén separados o no. No obstante, dado que lo emocional repercute directamente en lo escolar, la actuación del colegio aumentará necesariamente, ya que no sólo va a tener que preocuparse por la parte académica del alumno, como es de esperar, sino que la parte emocional va a tomar tal cariz que puede llegar a anteponerse a lo académico. De hecho, en muchos casos son los colegios los primeros en detectar cambios comportamentales o emocionales en el alumno, lo que facilita la intervención precoz cuando aparecen estos síntomas, evitando así duelos complicados o problemas mayores en un futuro.
—¿De qué manera influyen las nuevas tecnologías o redes sociales a «recuperarse antes como personas»?
—Las nuevas tecnologías son un medio que pueden ser beneficiosas o perjudiciales en función del uso que se le dé. Pueden ser utilizadas de manera beneficiosa si facilitan las interacciones padres-hijos. Por ejemplo, padres que no conviven con los hijos pueden usar las nuevas tecnologías para hablar viéndose la cara y enviar y recibir fotos de manera prácticamente instantánea. Sin embargo, las nuevas tecnologías también pueden ser un arma arrojadiza que no produce más que dolor y resentimiento si son empleadas para atacar, controlar o poner a los hijos en contra. Por eso es importante ser cuidadoso con la información que se comparte en las redes sociales para evitar así que se pueda arrepentir en un futuro o que pueda ser utilizada por la otra parte en su contra.

lunes, 13 de abril de 2015

LaVoz de Galicia

Los pleitos de los divorciados copan la demanda de justicia gratuita en Vigo

25 ciudadanos acuden a diario a los juzgados para presentar su petición


Cerca de 25 personas acuden cada día, de media, a las oficinas del Colegio de Abogados de Vigo a solicitar justicia gratuita para tener derecho a ser defendido por un letrado de oficio porque no tienen dinero para costearse uno ni hacer frente a las tasas, recién eliminadas para los pequeños litigantes. A lo largo de la mañana, decenas de personas cogen número y se sientan en las oficinas de los juzgados de la calle Lalín para presentar sus datos económicos que prueban su falta de recursos y obtener la representación legal gratis.
En los cien primeros días del año, del 2 de enero hasta la fecha, el colegio tramitó 2.364 solicitudes de justicia gratuita pero la cifra real es mayor porque todavía falta por computar cerca de un centenar de asistencias a detenidos de los últimos días. Hace un año, se contabilizaron 2.563 peticiones en total, por lo que este año hay una disminución del 10 %. Más que el fin de la crisis, los abogados creen que ha influido la eliminación de las tasas judiciales, lo que ha abaratado los costes de un litigio.
Una importante parte de los ciudadanos que piden abogado de oficio promueven pleitos por una crisis matrimonial, o porque tiene deudas y los acreedores lo han llevado a los tribunales o porque ha sido detenido por una causa penal y lo atienden en comisaría o el fiscal pide pena de prisión para él en el juicio. Los abogados del turno de oficio, que admiten que cobran sus honorarios puntualmente, también atienden gratis también a las víctimas de malos tratos y a los detenidos por violencia doméstica.

Un ligero descenso de tramitaciones desde el 2013

El Colegio de Abogados tramitó en el 2014 un total de 9.019 solicitudes de justicia gratuita (hay que sumar 200 casos de asistencias a detenidos que estaban pendientes de contabilizar). En el 2013, cuando se alcanzaron 9.383 peticiones y desde entonces bajaron las solicitudes. Prueba de ello es que el año pasado, llegaban una media de treinta peticionarios al día y ahora 25.
El primer lugar lo ocuparon las asistencias a detenidos en comisaría, con 3.450 abogados movilizados a lo largo del año pasado. Tras el capítulo penal, una gran parte de los abogados de oficio fueron solicitados para llevar 2.074 procesos civiles por reclamaciones de deudas, herencias o desahucios. Hay que tener en cuenta que en el 2014 seguían vigentes las tasas y que el demandante debía pagar entre 100 y 300 euros, y otros 800 euros si apelaba en la Audiencia. Razón de más para que los abogados aconsejasen a sus clientes pedir justicia gratuita y ahorrar dinero.
También hubo 1.717 peticiones por conflictos matrimoniales por divorcios, pensiones de alimentos o custodias. Y se registraron 566 solicitudes de defensa gratis en asuntos laborales, por ejemplo, porque el trabajador recurrió contra la denegación de una invalidez. Además, se pidieron 372 letrados para malos tratos.

La Xunta exige a las parejas de hecho la sentencia de su ruptura

Mientras viven juntos, las parejas de hecho están libres de ataduras y de papeleos. Pero una vez que rompen, pueden entrar en una pesadilla burocrática cuando quieren regular su situación para cobrar ayudas sociales. La Administración les pide al solicitantes que pruebe que tiene la custodia de su hijo, que vive separado o, si es el padre, que abona una pensión de alimentos. Hasta entonces, la pareja no tenía nada por escrito pero, tras quedarse en paro y quedar sumidas en la pobreza, se ven obligadas a peregrinar por los juzgados para obtener certificados y sentencias de su situación familiar.
Eso es lo que les ha pasado a las parejas de hecho que van a pedir la justicia gratuita al Colegio de Abogados para separarse con papeles porque la Xunta les exige ahora que presenten la sentencia que pruebe la ruptura de su hogar familiar y su situación precaria, condición para obtener la ayuda social de la Risga.
Los pleitos de la Risga, como se les ha bautizado en los juzgados, son cada vez más numerosos según admiten funcionarios de los juzgados de Familia y fuentes del Colegio de Abogados.
Hasta hace poco, las parejas de hecho solicitaban un abogado de oficio al Colegio de Abogados y presentaban a la Xunta el papel conforme habían dado los primeros pasos para romper su relación. El documento de inicio de los trámites era válido en la Administración gallega y, según fuentes jurídicas, muchas parejas, al final, pedían abogado pero luego ni se llegaban a separar y continuaban su convivencia incluso tras obtener la Risga. «Sospechábamos que había un poco de fraude, de gente que iniciaba el proceso judicial de separación o de solicitud de custodia y entregaba la mera solicitud de petición de abogado de oficio pero luego seguían viviendo juntos como si nada, todo para obtener la Risga», dicen fuentes colegiales.
La situación ha dado un giro porque la Xunta se ha vuelto más precavida y ahora exige que los solicitantes de la Risga presenten la sentencia que regula la custodia de los hijos o la separación.
Lo confirma la coordinadora de la Justicia Gratuita en Vigo, Asunción Álvarez Lois. «Hay muchas parejas de hecho que viven separadas y no tiene regulación ni sentencia de guardia y custodia. El problema surge cuando tienen que justificar que no tienen ingresos, lo que se complica si hay un menor porque hay que probar que una parte paga la pensión de alimentos. Es cierto que la Xunta está exigiendo estas sentencias para ver si establece obligaciones al padre y le exige el pago de alimentos», explica.

martes, 31 de marzo de 2015

Diariojuridico.com

“La custodia compartida requiere que los cónyuges se lleven bien y que prioricen el interés del menor”

Gómez lleva más de 20 años tratando temas de familia y vive de primera mano la introducción de la custodia compartida. Asegura que, aunque cada vez es más común, continua siendo dificil que se den las condiciones en un proceso contencioso, especialmente si las partes “usan” al menor para conseguir sus intereses.



Afín Abogados, es un despacho especializado, en Derecho Penal y de Familia en Murcia, integrado por abogados con más de 20 años de ejercicio profesional. Al frente del despacho, se encuestra Javier Gómez, abogado Penalista y de Familia, que se asiste de varios abogados, con mucha experiencia, para el desarrollo exitoso de los asuntos.
¿Qué especialidades tocan?
Somos abogados de familia y penalistas. En familia lo más frecuente son casos de divorcio y problemas anejos. La mayoría son divorcios contenciosos, porque cuando se busca un abogado especializado, suele ser o porque no se ha podido llegar a un acuerdo o porque se busca una segunda opinión sobre un asunto.
En materia penal, llevamos muchos temas de violencia de género, varios temas de estafa y algunos abusos y agresiones sexuales. En estas materias solemos aceptar todos los asuntos aunque no sean muy enjundiosos, como juicios de faltas, alcoholemias, etc.
¿Cuál es el perfil de sus clientes?
Son clientes particulares que buscan un abogado especializado, en muchas ocasiones buscando una segunda opinión.
Nosotros planteamos cual creemos que es la mejor estrategia y el cliente decide.
Como tratan temas de familia supongo que lidian con muchos casos de personas muy ajenas al mundo del derecho, ¿Requieren estas personas más proximidad?
En familia es fundamental saber cuales son las prioridades del cliente. Conocer si estará dispuesto a ceder en algo o no. Aconsejarle sobre el alcance y posibilidades de éxito de sus pretensiones. Fijar una estrategia adecuada al caso, en íntima colaboración con el mandante. Tratamos al cliente con la mayor empatía posible pero desbrozando lo jurídico de lo psicológico. Nos asistimos de mediadores familiares, psicólogos, investigadores privados y otros profesionales para dar una solución de conjunto y eficaz a las cuestiones que se plantean.
Uno de los temas estrella en los juzgados de familia son las pensiones de alimentos: impagos, modificiaciones, etc. En su opinión, ¿La figura de las pensiones está bien regulada en España?
La regulación de fondo me parece suficiente. De hecho ha cambiado muy poco desde que se publicó el Código Civil Español. El tema de la cuantía de la pensión alimenticia, no está regulado. Hay unas tablas del Consejo General del Poder Judicial, que sirven de orientación pero que no se aplican a rajatabla.
La cuestión queda un poco al arbitrio del juzgador, según las pruebas que se aporten en el proceso. Suele oscilar entre una quinta parte y un tercio del sueldo del progenitor no custodio, según las circunstancias (número de hijos, sueldo del otro cónyuge, dedicación pasada y futura a la familia, etc). Yo creo que el sistema funciona relativamente bien.
Quizás los procesos penales por impago de pensiones podrían agilizarse mucho más. Se podría definir mejor cuando hay estado de necesidad en el progenitor obligado al pago, para evitar inseguridad en todos los operadores y los propios afectados.
También relacionado con familia, ahora se intenta promover mucho la custodia compartida. En su experiencia, ¿Es un sistema que funciona? ¿Qué requiere este sistema de custodia para ser viable?
La posición relativamente reciente del Tribunal Supremo, en España, es que la custodia compartida debe ser la regla general y no la excepción, incluso últimamente se ha dicho por nuestro Alto Tribunal que es el sistema más deseable. Puede imponerse por el Juez de oficio a los cónyuges y sin necesidad de informe favorable del Ministerio Fiscal.
Dicho lo cual, creemos que la custodia compartida sigue siendo, por los menos en casos procedimiento contencioso, todavía la excepción y no la regla general. Ello es así porque la custodia compartida ha de cumplir una serie de requisitos, que resumidamente serían los siguientes: Edad del menor, se suele entender que antes de los tres años de edad, es mejor que el niño esté con la madre; aptitud de los padres, que los padres tengan las condiciones laborales y de domicilio necesarias para poder cuidar a los menores adecuadamente; motivación de los progenitores, es decir que no se aprecien motivos espurios como pedir la custodia compartida para no pagar la pensión, por ejemplo; dedicación que hayan tenido los padres con anteriorid, tanto en la situación anterior a la crisis, durante la crisis matrimonial, como en momento inmediatamente anterior a la presentación de la demanda; que ninguno de los padres esté afectado por causas que determinen un régimen de guardia y custodia restringido (alcoholismo, consumo de estupefacientes, estar en prisión), etc; que los padres tengan unas relaciones de respeto adecuadas; que no haya existido violencia de género; que así lo establezca el informe psicosocial, si éste se ha pedido y que interese al menor. Este interés se aprecia por el juzgador de instancia, según la prueba que se haya practicado en el juicio.
La preparación concienzuda de documentación, certificados acreditativos de las diversas situaciones en curso, prueba testifical, informes periciales, posición que siga la Audiencia provincial respectiva, y un buen informe oral, pueden ser determinantes para conseguir la custodia.
En fin, este sistema exige que los cónyuges se lleven muy bien, y tengan claro que el interés del menor prima sobre los intereses de los progenitores. Es decir por ejemplo si cedo custodia percibiré menos pensión, pero el desarrollo del menor va salir fortalecido por una relación plena con el otro progenitor, si éste es igualmente apto.
Hay curiosamente más voluntad de que prospere este tipo de régimen por parte de los operadores jurídicos, jueces y fiscales y letrados, que por los propios contendientes, que en muchas ocasiones “en plena batalla”, utilizan al niño para sus propios intereses.
Supongo que uno de los temas que ven más en penal son los juicios rápidos por alcoholemia. ¿Qué le parece la propuesta del nuevo ministro de justicia de excluir el juicio si la pena propuesta por el fiscal es una multa y privación del carnet si el acusado la acepta?
Sinceramente mal. Entiendo que supondría una eliminación de garantías para el imputado sin justificación real aparente. Para eso entiendo que sería mejor despenalizarlo. Imponer penas sin la presencia de un letrado en las actuaciones abre un camino muy peligroso.
Otra de sus especialidades son los casos de violencia de género. En su opinión, ¿La legislación sobre este tema es adecuada para lidiar con los casos de violencia de género?  
Sí, aunque sería mejorable creo que tenemos un buen sistema de protección. Las penas son muy importantes en los casos de maltrato habitual.
El abuso del sistema, es decir utilizarlo para ganar terreno en caso de divorcio, es lo que lo desvirtúa un poco, dado que los jueces tienen que estar constatemente analizando los verdaderos motivos de las denuncias, con lo que se aumenta el margen de error judicial.
Volviendo al despacho, ¿Cuáles diría que son los puntos fuertes de vuestra atención legal? 
Creo que la rápidez y la concreción en la estrategia. A veces hay que negociar y a veces no. Esto hay que tenerlo claro, claro. Es una cuestión técnica y hay que transmitírsela al cliente para que éste se ahorre gastos si conviene negociar, o no pierda derechos si no conviene negociar. Además, la primera consulta es gratuita. Nos sirve para conocernos. Situar un poco la cuestión, analizar las probabilidades del éxito de las pretensiones del cliente y dar presupuesto.
¿Cómo va el negocio?
Sinceramente bien. La especialización creo que es fundamental no solo para un mejor servicio al cliente sino también para la propia organización del despacho y de la vida personal de los letrados.

Diariojuridico.com

Sustracción internacional de menores

Lamentablemente, es frecuente encontrar episodios de este tipo en la actualidad, en los que uno de los progenitores, buscando trabajo o incluso huyendo del país, despoja al otro del derecho de custodia o visitas del hijo menor en común.


Entendemos por sustracción internacional de menores el traslado ilícito de un menor a un país distinto de donde reside habitualmente, violando el derecho de custodia atribuido a una persona o institución, incluso en los casos en que alguno de los progenitores se traslade con el menor a otro país e impida al otro ejercitar su derecho de visitas.
Lamentablemente, es frecuente encontrar episodios de este tipo en la actualidad, en los que uno de los progenitores, buscando trabajo o incluso huyendo del país, despoja al otro del derecho de custodia o visitas del hijo menor en común. Existen herramientas jurídicas para afrontar este tipo de situaciones, tanto medidas de prevención como formas de restituir la situación inicial.
Para prevenir estas situaciones, nuestro código civil permite adoptar una serie de medidas, como norma general, en su artículo 103.1, concretamente las siguientes:
- Prohibición de salida del territorio nacional, salvo autorización judicial previa
-Prohibición de expedición del pasaporte al menor o retirada del mismo si ya se hubiere expedido.
-Sometimiento a autorización judicial previa a cualquier cambio de domicilio del menor
Si la sustracción ya se ha producido, el asunto se complica y existen varias opciones: en primer lugar, hay que averiguar si el estado al que se ha traslado ilícitamente al menor es firmante del Convenio de la Haya de 25 de octubre de 1980 sobre los aspectos civiles de la sustracción internacional de menores. En caso afirmativo, se iniciará un procedimiento a través de la Autoridad Central, que es la instancia que vigila el cumplimiento del convenio, que colabora con las autoridades centrales de de otros Estados. Todos los Estados firmantes del Convenio de la Haya deben nombrar una Autoridad Central. Si no es así, cabría la opción de intentar una solución diplomática entre embajadas o la iniciación de un procedimiento judicial directamente en el país donde se encuentra el menor de forma ilícita. Para ello, sería necesario buscar asesoramiento legal en dicho país.
En el marco comunitario, es de aplicación preferente a dicho Convenio el Reglamento Europeo 2201/2013 del Consejo de 27 de noviembre de 2003 relativo a la competencia, el reconocimiento y la ejecución de resoluciones judiciales en materia matrimonial y de responsabilidad parental.
Sin ahondar más en el asunto, señalar que el Juzgado competente para conocer estos procedimientos es el de Primera Instancia.
Recomiendo buscar un abogado especializado en familia para resolver este tipo de situaciones tan conflictivas ya que cada caso puede ser muy diferente.

martes, 17 de marzo de 2015

Atlantico

Las rupturas matrimoniales vuelven a crecer en Vigo: el 10% en 2014

Los divorcios suponen  casi el 95 por ciento de todas las demandas presentadas en los juzgados de Familia



Vigo vuelve a batir récords en cuanto a rupturas matrimoniales y a recuperar el ritmo que se perdió durante los años más duros de la crisis, cuando cayeron las demandas presentadas tanto de divorcio -las más- como de separaciones, las menos. Según los datos del Consejo General del Poder Judicial definitivos, a lo largo de  2014 se presentaron un total de 1.023 demandas de divorcios -entre consensuados y contenciosos- y otras 58 separaciones, lo que supone un incremento de un 10 por ciento sobre 2013 y volver a los datos más altos en este campo del Derecho. Lo que, entre otras cosas, supondrá que los dos Juzgados de Familia, los que tienen mayor carga acumulada, continúen añadiendo trabajo. El millar largo de demandas desembocaron en otras tantas sentencias, muchas de las cuales se dictaron ya en el ejercicio. En todo caso, supone que la balanza entre altas y bajas -rupturas y bodas- se encuentra ya definitivamente escorada hacia los divorcios: el número anual de bodas en Vigo ya no alcanza siquiera el millar.
Las cifras del Poder Judicial en España apuntan a un incremento del 6 por ciento, que en Vigo se supera. Así, en peticiones de divorcios se ha pasado de 913 a 1.023 en un solo año. Y en el total, incluyendo separaciones, de 986 a 1.081. En este período no hubo ni una sola anulación, que se ha convertido ya en una rareza.
En cuanto a la fórmula utilizada, la mayoría -el 60 por ciento de las demandas, 624- se tramitaron por consenso, que permite que el matrimonio se disuelva en menos de tres meses. Por la vía contenciosa hubo otras 394. En cuanto a las separaciones, han caído con respecto al año anterior, cuando se registraron 73. En 2014 bajaron hasta 58, siendo una fórmula cada vez menos empleada. De estos, 43 fueron por acuerdo y el resto sin consenso.
En la Comunidad gallega ha registrado una media de 2,8 demandas de disolución matrimonial por cada mil habitantes durante el año pasado, mientras que la media nacional se sitúa en 2,9. En Galicia, aumentaron en 625 el número de divorcios, hasta 7.270, de ellos 3.221 no consensuados, mientras que las separaciones bajaron de 381 a 380, de las que 103 fueron no consensuadas, como también lo hicieron las nulidades matrimoniales, de diez en 2013 a dos en 2014. A nivel nacional, las demandas de disolución matrimonial iniciadas en 2014 crecieron un 6,9 % respecto a 2013 al pasar de 124.797 a 133.441 y aumentó especialmente el número de divorcios -un 7,2 por ciento-, según los mismos datos del CGPJ.
Durante 2014 se incrementaron también las demandas de separación -un 2,6 por ciento-, al pasar de 6.862 en 2013 a 7.041 durante el pasado año, y se registraron 202 nulidades matrimoniales, 24 más que durante 2013.

lunes, 9 de marzo de 2015

El Pais


La cordial separación de los López

297 juzgados españoles impulsan la mediación para que las parejas lleguen a acuerdos en separaciones y divorcios. La práctica ha aumentado casi un 70%

 
“Quiero que reconozcas que además del trabajo, la casa siempre ha sido cosa mía”, dice Ana, de 55 años. “Y yo llevo toda la vida levantándome a las cinco de la mañana para mantener el negocio familiar”, contesta Luis, de 57. Los López (nombres ficticios) se están separando. Dos décadas compartidas han podido con su matrimonio. Pero en lugar de ser sus abogados los que defienden sus intereses, lo hacen ellos mismos: han acudido a mediación familiar para resolver sus diferencias. Una psicóloga y una abogada tratan de guiar su conversación para que logren entenderse a pesar de la tensión del momento y el difícil trance que están pasando.
El escenario es una sala luminosa de una segunda planta de la calle Goya, en Madrid. La pareja se sienta en círculo con la psicóloga y la abogada. En una pizarra de papel se van concretando los miedos de cada uno, las esperanzas, los conflictos, los acuerdos a los que se va llegando, quién va a pagar qué... cada avance queda recogido como punto de partida para las siguientes sesiones.
El de los López es un caso relativamente sencillo y las mediadoras confían en que el acuerdo se logre en el siguiente encuentro. Sus hijas son mayores de edad y no hay muchos bienes que dividir. Es triste, como cualquier ruptura, pero ambos han llegado al proceso con una actitud de respeto y sin reproches. No siempre es tan fácil. Otras veces hace falta una catarsis emocional y que la pareja se diga todo lo que siente para poder continuar. “Es un proceso que puede ser duro”, dice María Quero, psicóloga y mediadora que atiende a los López en la primera sesión para pactar el divorcio. “En las sesiones suele haber lágrimas, reproches, incluso gritos. Pero también se van acercando posturas”. El objetivo siempre es el mismo: lograr separaciones civilizadas, respetuosas, que culminen con acuerdos con los que ambos se sientan razonablemente satisfechos. Y que los protagonistas de los acuerdos no sean los abogados sino los que mejor conocen sus necesidades: la propia pareja.
La mediación familiar está en auge. Actualmente se aplica en 297 juzgados españoles. De los 100.437 divorcios, separaciones o nulidades que hubo en 2013 —último año del que hay datos disponibles—, 5.116 pasaron por mediación, según el Consejo General del Poder Judicial; un crecimiento del 67% con respecto al año anterior. Estos datos solo se refieren a la mediación intrajudicial, la que se lleva a cabo por recomendación de un juez. En la extrajudicial, que se inicia por decisión de las partes —que prefieren acudir a un mediador que contratar a uno o dos abogados—, es más difícil recopilar datos porque no están centralizados. Pero las asociaciones y despachos privados aseguran que la mediación familiar es un boom. “En los dos primeros meses de 2015, en Mediación Siglo 21 hemos aumentado las consultas un 350% con respecto al año pasado”, asegura María Quero. Desde la Asociación Española para la Mediación (Asemed) calculan que en España se realizan, en total, 10.000 mediaciones anuales.
Los López siguen avanzando en su sesión. “Nuestra relación se ha deteriorado, pero hemos compartido mucho”, dice Luis en tono conciliador. Las dos hijas de Ana y Luis todavía no conocen las intenciones de sus padres. “¿Cuándo se lo vais a contar?”, pregunta la mediadora Quero. “La pequeña [23 años] se lo imagina; se lo diremos más adelante”, anuncia la madre. En mediación se tratan todos los temas que afectan a la pareja: fotos, muebles, hijos, mascotas o emociones. “Queremos que lleguen a un acuerdo por sí mismos y que se enfrenten a sus problemas”, apunta Quero. Los López no terminan de llegar a acuerdos con el pájaro que comparten. “Lo cuido yo”, dice Ana. “Sí, pero después de haberte cargado a los tres anteriores”, replica él con sorna.

jueves, 5 de marzo de 2015

ABC


Uno de cada tres procesos de nulidad matrimonial son gratuitos



Disminuye el número de causas y se reduce a un año el tiempo de tramitación

Casi uno de cada tres procesos por causas de nulidad que entran en el Tribunal de la Rota Española son gratuitos. Concretamente, en 2014, se registraron 416 causas, 64 menos que en 2013, y se dictó sentencia sobre 488 causas.
El decano del Tribunal de la Rota Española, monseñor Carlos Morán, ha indicado a Ep que el descenso en la entrada de causas se debe a cuestiones "coyunturales" y ha destacado que "se están reduciendo" los tiempos de tramitación de las mismas, con una duración media actual de un año.
Así, en 2014 se resolvieron más causas de las que entraron, un 54% de finalizadas respecto a un 46% de introducidas. En torno a un 70% de los procesos concluyen con la declaración de nulidad.
Monseñor Morán ha defendido que en estos procesos de nulidad se pretende "declarar la verdad del vínculo conyugal" y determinar así si el matrimonio es nulo a través de un proceso "ponderado" y bajo "los criterios de profesionalidad propios de cualquier procedimiento jurídico": instrucción, medios de prueba, declaración de las partes y prueba pericial, entre otros.
Por otra parte, monseñor Morán ha aclarado que "todos los supuestos de nulidad de los tribunales arzobispales y metropolitanos" tienen que pasar por el Tribunal de la Rota.
"No hay ni una sola sentencia de Valencia, Barcelona, Madrid, Sevilla, Pamplona, Valladolid, de todos los arzobispados que no necesite de segunda instancia, a día de hoy. Todas las sentencias de los tribunales metropolitanos tienen que pasar por la Rota", ha subrayado.
Así, ha insistido en que "la Iglesia no declara nulo un matrimonio sin doble sentencia conforme", algo que ocurre desde la Dei Miseratino de Benedicto XVI (1741), aunque ya desde antes existían mecanismos procesales que requerían una certeza incluso superior.
En todo caso, ha precisado que en la actualidad se están revisando en el Vaticano "algunas instituciones procesales para hacer más ágiles los procesos de nulidad, siempre respetando los criterios de justicia y de verdad". "Se pretende poner el sistema procesal al servicio de la verdad del matrimonio y de su indisolubilidad, y también permitir superar determinados tiempos muertos de la dinámica procesal", ha puntualizado.

domingo, 8 de febrero de 2015

Faro de Vigo

La custodia compartida aún no alza el vuelo

Aunque crece el interés y las peticiones al juzgado, este régimen de convivencia solo se aplica en una de cada diez rupturas con hijos


La custodia compartida sigue siendo un régimen de convivencia entre padres separados e hijos que se aplica de forma minoritaria en los juzgados: sólo en uno de cada diez casos en Vigo y resto de la provincia. Pero el interés por este modelo crece y también las peticiones. Abogados creen que si prospera la reforma legal en marcha habrá "avalancha" de solicitudes.
La custodia compartida es una opción que empieza a abrirse paso... pero que no acaba de alzar el vuelo. Esta figura, que implica que tras un divorcio o separación el padre y la madre se repartan por igual la convivencia y el cuidado de sus hijos, aún se mueve en el ámbito de la excepcionalidad en Vigo. Aunque juzgados de Familia y abogados detectan mayor interés y un aumento de peticiones relacionadas con este régimen, los datos del INE arrojan que, en el ámbito de Galicia y de la provincia de Pontevedra, sólo se concede en el 10% de los divorcios y separaciones con hijos menores. En un momento en el que varias autonomías cuentan ya con legislación más avanzada respecto de esta figura y en el que hay una reforma estatal en marcha, las estadísticas evidencian que, en la comarca viguesa, la custodia monoparental continúa imperando, superando, en el caso de las madres, el 80% de los casos.
"Las solicitudes de custodia compartida han aumentado, los padres han perdido el miedo a pedirla; este escenario hace años era impensable", valoran en un juzgado de Familia de Vigo. Una apreciación que comparte la Fiscalía. "No son la mayoría, pero llegan más casos; y no sólo derivados de divorcios que se acaban de producir, sino también a través de modificaciones de medidas en las que se solicita el cambio de régimen de la custodia que hasta ese momento estaba establecido", detallan las fuentes consultadas.
Este mayor interés por parte de los progenitores no impide que, como de forma textual recoge el actual Código Civil, este régimen sea todavía una "excepcionalidad". En Galicia este modelo de convivencia entre padres separados e hijos es el acordado en el 9,9% de los casos, en concreto en 279 de las más de 2.800 separaciones y divorcios en las que los jueces tuvieron que fijar en 2013 un régimen de custodia. En Vigo y el resto de la provincia el porcentaje es casi idéntico -9,7%-: el número de parejas cuya ruptura se selló ese año con una custodia compartida fue de 101.
A día de hoy la gran mayoría de custodias compartidas que salen adelante son las que se establecen de mutuo acuerdo, es decir, aquellas que llegan al juzgado con la conformidad de ambos excónyuges. Si el procedimiento es contencioso -sólo lo pide una de las partes, generalmente el padre- la cuestión, admiten fuentes judiciales, "se complica". "De entrada, ya cuentas con la oposición de uno de los dos [padres]", dicen, agregando sin embargo que en los últimos años los jueces, con una revisión previa del caso por parte del fiscal, han acordado custodias compartidas en casos que tenían el handicap del inicial desacuerdo entre el exmatrimonio. "Y salieron adelante y funcionan bien", afirman.
¿Cuáles son las claves para que una petición de custodia compartida pueda prosperar? Siempre con el criterio principal de adoptar la decisión que mejor se adecue al "interés" del menor, una de ellas, afirma la abogada Isabel Vilar, es que haya relación "cordial" entre los padres: "Que dentro de un marco haya un mínimo entendimiento". La letrada Isabel Olcina apunta otro factor. "La proximidad de domicilios", señala, vital en niños de edad escolar. Los regímenes acordados son variados. "Los hay semanales; pero lo ideal es cada 15 días o mensual, con visitas, para no trastocar al niño con un trajín de maletas muy a menudo", concluye Olcina.

martes, 27 de enero de 2015

ABC


Claves para una guarda y custodia compartida con éxito


De acuerdo con los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística, en el año 2013, el 17,9% de las guardas y custodias acordadas fueron compartidas, lo que supone un incremento de tres puntos con respecto al año 2012. «Es una fórmula que va en aumento, pero no vale para todas las familias», advierte el psicólogo y director de programas de la Fundación de Ayuda al Niño y Adolescente en Riesgo (ANAR), Benajamín Ballesteros. ¿Cuál es la situación en nuestro país? El Código Civil permite a los jueces acordar laguarda y custodia compartida cuando lo soliciten ambos progenitores o bien, con carácter excepcional, cuando lo solicite sólo uno de ellos y siempre que puedan fundamentarla en que sólo de esta forma se protege adecuadamente el interés superior del menor. Es más, hay determinadas comunidades, como Aragón y Valencia ,que incluso han establecido a través de su legislación autonómica la atribución de la guarda y custodia compartida con carácter preferente y/o general.
A esto se añade que el 19 de julio de 2013 se aprobó el «Anteproyecto de Ley sobre el ejercicio de la corresponsabilidad parental en caso de nulidad, separación y divorcio» aunque, según la abogada y directora del teléfono ANAR, Leticia Mata, «se ignora si llegará a convertirse en Ley en esta legislatura». Aun así, remarca, este Anteproyecto supone «un avance» en lo que respecta a este sistema «al quitar el carácter excepcional a la atribución de la guarda y custodia compartida cuando sea solicitada por uno solo de los progenitores —como ya ha venido interpretando el Tribunal Supremo en sus últimas sentencias—, aunque no llega a darle un carácter preferente y/o automático». De esta forma, continúa Mata, «seguirá siendo el Juez quien, previo examen de las circunstancias de cada caso en concreto, determine la guarda y custodia atribuible al mismo, con base en el interés superior del menor».
Como novedad, añade esta letrada, «establece la posibilidad de que el Juez otorgue este tipo de guarda y custodia aunque no haya sido solicitada por ninguno de los progenitores, cuestión que ha suscitado mucho debate por ir en contra de la doctrina jurisprudencial actual y porque, en definitiva, parece arriesgado obligar a ambos progenitores a aceptar un régimen de guarda y custodia no deseado por ninguno de ellos».

Recomendaciones para el éxito


Sí que existen unas claves para que salga bien, explica Ballesteros. «La primera de todas es ser conscientes de que, tras una separación, las familias viven un profundo cambio que afecta a todos los miembros de la misma». No obstante, matiza este psicólogo, «en función de cómo los adultos implicados enfoquen el tema con sus hijos y lleven a cabo la separación, la situación se hará más llevadera para todos».
En segundo lugar, prosigue este experto, «es muy importante que la decisión de la separación se transmita a los hijos por los dos progenitores a la vez, con claridad, adaptándose a su edad y transmitiendo que, a pesar de que es una elección dolorosa, es la mejor opción para todos. Y además es necesario dejarles un espacio para que puedan preguntar aquello que no han entendido o que les preocupa. Tal vez no les surjan dudas en ese momento porque necesitan adaptarse y digerir la noticia, pero sea más adelante cuando necesiten respuestas. Es, además, necesario que los padres estén presentes en ese momento y se muestren cercanos». Pero como base principal ante una separación, concluye Ballesteros, «es crucial transmitir a los hijos que aunque los padres ya no vivirán juntos, seguirán siendo siempre sus padres y estarán ahí cuando lo necesiten».

Consejos a tener en cuenta

En relación a todo lo anterior, queremos ofreceros diez consejos claves a tener en cuenta cuando tras una separación o divorcio, se tiene la guarda y custodia compartida de los hijos/as.
1. Actuad siempre pensando en el «interés superior» de vuestros hijos. Tras la separación, es necesario que todas las decisiones que vayáis a tomar y que afecten a vuestros hijos/as, las toméis pensando en ellos y en qué les va a beneficiar más.
Es importante que los padres tengáis la disposición de apartar los conflictos entre vosotros cuando se trata de decidir sobre ellos y que las decisiones que toméis sobre los hijos no sean nunca contradictorias. Estar de acuerdo en las cosas que les afectan y transmitirles la misma información es condición sine qua non para afrontar la separación de una forma saludable. Esto hará que se sientan seguros/as ante la nueva situación.
2. Estabilidad.
Los niños/as necesitan que en su entorno haya estabilidad para poder crecer y evolucionar positivamente. En este sentido, es importante que se sigan manteniendo sus rutinas diarias (hora de ir al colegio, horarios de comidas, recogidas del colegio, deberes, horarios de acudir a la cama, pautas de educación…) Esta estabilidad proporcionará a vuestros/as hijos/as la tranquilidad y seguridad necesarias para poder vivir la nueva situación con normalidad.
3. Evitar, en la medida de lo posible, que cambie el entorno de vuestros hijos.
Vuestros hijos/as van a tener la sensación de normalidad y seguridad ante la nueva situación, principalmente, si pueden seguir viviendo en el mismo entorno en que vivían. Por ello, en los casos de custodia compartida es importante que ambos padres viváis cerca para que ellos puedan mantener sus amistades y lugares en que se mueven habitualmente. Esto es difícil, no siempre es posible, pero para ellos sería la situación ideal. Asimismo, es importante que el hecho de estar con uno u otro progenitor la misma cantidad de tiempo, no suponga para vuestros hijos/as grandes desplazamientos con el consiguiente gasto de tiempo para ellos.
4. La relación periódica de los hijos/as con ambos padres y sus respectivas familias es muy importante.
La tolerancia y el respeto entre vosotros, padres, es fundamental para proporcionar a vuestros hijos/as relaciones saludables con sus familiares. Además, no podéis olvidar que es un derecho de vuestros hijos/as y una necesidad poder seguir manteniendo las relaciones con la familia de los dos progenitores y relacionarse con ellos de manera natural y periódica. De esta forma, les proporcionaréis las herramientas necesarias para adaptarse mejor a la nueva situación y tener una evolución sana.
5. Evitar las descalificaciones y competiciones on el otro progenitor por conseguir el cariño de vuestros hijos/as.
Las descalificaciones y competiciones necesariamente implican un escenario en el que hay una parte culpable y otra inocente. Esta situación en la que hay víctimas y verdugos obliga a los hijos a tomar una posición a favor de uno y en contra de otro generando rabia y resentimiento que le impiden digerir y elaborar la situación de forma sana. Aunque ya no seáis pareja, seguís siendo padres y ellos deben estar al margen de vuestros conflictos para evitarles situaciones en las que sientan que «tienen que elegir» entre uno de los dos. Llevarles a esta situación les hace daño y llegan a sentirse culpables de lo que ocurre entre sus padres. No olvidéis que os necesitan a los dos por igual para su crecimiento y evolución.
6. Mostrar cariño y presencia.
Si las muestras de afecto y la presencia de calidad de los padres es importante en la evolución de los hijos/as, lo es más cuando los padres se separan. Vuestros hijos/as necesitarán sentir que les seguís queriendo como antes de la separación y que les dedicáis un tiempo de calidad a cada uno. En este sentido, si vuestras obligaciones laborales os impiden estar con vuestros hijos/as, no deleguéis ese tiempo en terceras personas y permitir que lo cubra el otro progenitor, si cabe la posibilidad, aunque no «le toque» estar con él/ella. Siempre que sea posible, es mejor para ellos que estén con sus padres que con terceras personas. Una vez más, para conseguirlo, impera el respeto entre vosotros.
7. Expresión de emociones.
Una situación de separación genera muchos sentimientos y emociones contradictorias en todos los implicados. Tanto en los padres como en los hijos/as. Es bueno reconocerlo y dejar espacio a la expresión de estas emociones. Es tarea de los adultos, en este caso de los padres, ofrecer a vuestros hijos/as la contención y la escucha necesarias para que puedan contaros con libertad sus sentimientos ante vuestra decisión. Así mismo, no os sintáis culpables si en algún momento expresáis emociones ante ellos. Sois humanos y es bueno que vean que es así. Sin embargo, es igual de importante que transmitáis que juntos vais a aprender a adaptaros a la nueva situación. Buscad apoyo en otros adultos de vuestro entorno más cercano.
8. Estar más pendientes de los cambios en vuestros hijos/as.
Si desde vuestro papel como padres siempre es importante estar pendientes de los cambios que manifiestan vuestros hijos/as, lo es más cuando se da una situación de separación. Es importante que estéis pendientes para reconocer señales de malestar y lo comuniquéis al otro progenitor para actuar juntos. Además, en los casos de custodia compartida, estos acuerdos a la hora de actuar y tomar decisiones sobre los hijos/as son fundamentales porque van a estar el mismo tiempo con ambos y debéis tener la misma información para poder ofrecerles la ayuda adecuada.
9. Contacto frecuente con los profesionales que están con vuestros hijos/as.
Cuando en vuestra separación se establece que la custodia de vuestros/as hijos/as sea compartida, ambos debéis conocer la evolución en las distintas áreas de la vida de vuestros hijos/as. En este sentido, es bueno que os comuniquéis con la misma frecuencia, aunque sea por separado, con sus profesores/as, médicos, monitores… De esta manera mostraréis a vuestros hijos/as que os interesan tanto como antes y que estáis abiertos a cualquier sugerencia de estos profesionales para ayudarles en su bienestar.
10. Píde ayuda si la necesitas.
Si como padre a lo largo de todo este proceso de adaptación a la nueva situación, te surgen dudas sobre cómo actuar, puedes comunicarte con la Fundación Anar a través del Teléfono ANAR del Adulto y la Familia (600 50 51 52) o bien escribirles a través de su servicio de Email ANAR, al que se accede a través de www.anar.org. También puedes decirle a tus hijos/as que, si lo desean, pueden llamar gratuitamente al Teléfono ANAR de Ayuda a Niños y Adolescentes en Riesgo (900 20 20 10) o comunicarse a través de Email ANAR. Todos sus servicios están atendidos por un equipo de psicólogos (apoyados por abogados y trabajadores sociales), disponibles las 24 horas del día todos los días del año, que orientarán de manera confidencial y anónima.

jueves, 27 de noviembre de 2014

ABC

Los divorcios aumentan el fracaso escolar y el consumo de alcohol en los hijos afectados

El 32% de los hijos de divorciados británicos fueron utilizados en las disputas de sus padres

La experiencia, la mera observación y el sentido común dan por descontado que los niños son casi siempre víctimas en el campo de batalla de un divorcio. Ahora un estudio británico, una encuesta entre 500 hijos de 14 a 22 años que vivieron una ruptura en su hogar, lo certifica con datos preocupantes y concluyentes. El 19% empeoraron su rendimiento escolar y el 15% se vieron obligados a cambiar de colegio, rompiendo con su entorno amical. Los niños fueron también utilizados masivamente como ariete de los cónyuges para arremeter el uno contra el otro en sus disputas; el 32% se sintieron utilizados como mensajeros en las peleas de sus padres y presionados contra la otra parte. Los desórdenes alimentarios también aumentan entre los hijos de divorciados.
El estudio ha sido sufragado por Resolution, la asociación que agrupa a los 6.500 abogados de familia de Inglaterra y Gales, y sus autores concluyen que «los niños no pueden funcionar bien si su vida emocional es un caos». El estrés que provocan los divorcios empuja incluso al 14% al alcohol y un 13% llegan a coquetear con las drogas. El 65% que vivieron el trauma en su infancia reconocen que les dificultó obtener el graduado escolar.
Molly Baker, una niña de 16 años de Sheffield, que tenía siete cuando sus padres se separaron, recuerda cómo cambió su vida en una situación de custodia compartida: «Tener que vivir entre dos casas durante la semana significaba muchísimo estrés, tenía quellevar mis libros y los deberes de un lado a otro, y prepararlo todo dos días antes. El divorcio también afectó a mi educación. El propio procedimiento me hizo perder clases y atención. Por fortuna, según me hice mayor me resultó más fácil. Recibí ayuda y en secundaria he conseguido centrarme».
Emma Austin, especialista de apoyo en el hogar de la escuela Frederick Bremer de Londres, explica que «cualquiera que trabaje con los niños cada día y sea testigo de las implicaciones familiares de una ruptura sabe que los efectos son devastadores para los hijos, incluida la vida escolar».

En Reino Unido, cada año cien mil niños de menos de 16 años sufren el divorcio de sus padres. «¿Cuántos estudios más hacen falta para que el Gobierno se tome este problema en serio?», se preguntan en Resolution.

Situación en España

En España en 2013 se firmaron 95.427 divorcios y 4.900 separaciones. Actualmente se registran dos divorcios por cada mil habitantes. La edad media de las mujeres que rompen es de 42 años y la de los hombres, de casi 45. En el 76% de los casos las mujeres reciben la custodia de los niños. Un divorcio genera una inmensa tensión. Los de mutuo acuerdo –el 75,8% del total– se resuelven en tres meses, pero los polémicos se prolongan nueve meses y medio.
Las pérdidas alcanzan también al entorno familiar. La quinta parte de los niños ingleses hijos de padres divorciados no volvieron a ver a los abuelos de una de las partes. Los especialistas británicos recomiendan que se recurra a servicios de mediación para evitar disputas ante los pequeños, fuente para ellos de estrés, angustia y a veces problemas psicológicos.


España ya es el cuarto país de la UE con más divorcios


Desde que se aprobó la «ley del divorcio exprés» las rupturas se han duplicado

En una década España se ha convertido en el cuarto país de la Unión Europea con mayor número de divorcios, tras Alemania, Reino Unido y Francia. Si hace diez años 41.621 matrimonios terminaban en ruptura, hoy esa cifra se supera con creces. En 2012, fueron 104.262 parejas las que decidieron no convivir juntas el resto de sus vidas.
Estos datos, que provienen del «Informe de evolución de la familia en Europa 2014», elaborado el Instituto de Política Familiar (IPF), serán presentados en el Parlamento Europeo el próximo mes de septiembre.
Ya no sólo se trata de que se produzcan más divorcios. Sino que además, a la luz de los datos del IPF, nuestro país no sigue las tendencias de los europeos. Mientras ellos han logrado paralizar e incluso descender los divorcios (es el caso de Reino Unico con un descenso del 19% y de Alemania con un 12%), España ha ocurrido todo lo contrario: el crecimiento ha resultado espectacular, un 150%. Lo que se traduce en 62.000 divorcios anuales más. Otros países como Polonia e Italia, donde tradicionalmente se separaban más parejas, también han registrado incrementos, pero mucho menores. Polonia sólo 16.685 divorcios más al año e Italia 11.971. De tal forma que, España ya les ha superado.

Lo que ha cambiado

El IPF señala que la explosión de divorcios se ha producido a raíz de los cambios legislativos de 2005, con el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. En 2004, se registraron 50.974 divorcios, una cifra que se ha duplicado ocho años después. De hecho, el IPF sostiene que la conocida «ley del divorcio exprés» mantiene grandes diferencias con las normativas de otros países: porque elimina la separación como paso previo al divorcio, basta que uno sólo de los cónyuges quiera poner fin a la convivencia y suprime las causas para disolver el matrimonio.



viernes, 7 de noviembre de 2014

ABC

 

Hasta dónde puede llegar la venganza hacia una ex pareja


Alberto Isla y Techi, el ex de chabelita y la ex de Kiko rivera, se casan. ¿Por amor?... ¿O por venganza?

Alberto Isla y Techi, el ex de chabelita y la ex de Kiko rivera, se casan. La decisión de estos excuñados de dar un paso al frente y caminar al altar es por amor... ¿o desamor?. ¿Hasta dónde podemos llegar por venganza hacia nuestras ex parejas? Para Ciara Molina, psicóloga y fundadora de Psicóloga Emocional, antes de ver lo que somos capaces de hacer por despecho, debemos entender bien su definición. «Desde un punto de vista psicológico hablaremos de despecho cuando tenemos una respuesta emocional intensa como consecuencia de un resentimiento ante lo que consideramos un desengaño, un menosprecio o una ofensa», explica. Dicho esto... ¿que es capaz de hacer el ser humano por despecho? Pues dependerá en gran parte de nuestra personalidad. «Aquellas personas que tengan una madurez emocional elevada, el despecho lo trascenderán sin más sacando de él una enseñanza respecto a sí mismos y su relación con los demás. Ahora bien, aquellos que tienden a desbordarse con facilidad, que presentan dificultades en la comunicación y que ponen el foco de atención en el otro y no en ellos mismos, lo más probable es que incurran en algunas conductas de autocastigo, de apatía, autoengaño, o de tratar de devolver el dolor a la persona que despertó en nosotros esa frustación y malestar emocional».
A mayor valoración del daño, dependiendo de nuestra personalidad, más intensa será esa respuesta emocional. Generalmente suelen sucederse, en un principio, sentimientos de rabia e ira, llegando al odio cuando la persona tiene una falta de control de su gestión emocional. Quien llega a ese punto… ¿qué quiere conseguir? «Si entendemos que el despecho será gestionado de una manera negativa, llegará a este punto aquel que no tenga control sobre sus propias emociones», asegura Molina. «Personas que dan más importancia a las acciones de los otros que a la valoración de ellas mismas y las decisiones que toman. Generalmente son personas inseguras que crean relaciones de dependencia con los demás y cuando se dan cuenta de que la otra persona no les da lo que necesitan se sienten mal por ello, porque no es lo que esperaban. Se crean muchas expectativas y por lo general eso siempre acaba acumulando frustraciones».
Para la experta de Psicóloga Emocional, «aunque se incurra en la idea de que con el despecho puedo atraer la atención de la otra persona haciéndole ver lo mucho que me importa por el dolor que me produce, esto en realidad lo único que hará es alejarla mucho más (lo que pasa por ejemplo cuando se sienten celos). Pero como emoción intensa en el momento que la experimentamos es difícil manejarla, debemos esperar a calmarnos y posteriormente valorar por qué nos sentimos así, qué es lo que este dolor me está queriendo decir? Esa sería la pregunta que nos debemos responder de una manera objetiva», sugiere.

Perfiles más vengadores que otros

Pero lo que ocurre generalmente cuando nos sentimos atacados es que, de un modo instintivo, prosigue esta psicóloga, «tendemos a protegernos y atacar para sentirnos a salvo. Y esto puede llevarse a cabo de las maneras más variopintas». Algo así es lo que pasa con el despecho: «primero reacciono tensándome y trato de protegerme de ese dolor haciendo creer que soy más fuerte y esto no va a poder conmigo. Pero en realidad, lo que suele pasar es que es una careta, un escudo, porque por dentro se sienten realmente desprotegidos. El modo de protegernos dependerá de nuestra forma de ser y la capacidad o no capacidad de afrontar los miedos y los cambios que la vida nos presenta», resume Molina. «Yo en consulta he visto todo tipo de casos —apunta la psicóloga especialista en pareja Silvia Congost—. Hasta aquellos que, tras descubrir conversaciones de whatsapp de la pareja con un tercero, las han impreso y las han colgado por todas las tiendas del pueblo para que todo el mundo lo leyera», relata.
Lo que parece existir es un perfil de las personas más proclives a la venganza. «Los que tienen este tipo de actitudes tan irracionales, son personas siempre inseguras, obsesivas, manipuladoras y controladoras. Personas que incluso aunque hayan sido ellas infieles antes, si descubren lo mismo de su pareja lo van a ver completamente diferente», apunta Congost. «Las personas vengativas suelen presentar dos actitudes claras: el autoritarismo y la dominancia social. Es decir, guarda relación con la sensación de mantener el poder y protegerse de futuras ofensas. Pero la emoción que desencadena el proceso no tiene porqué ser la misma, ya que no todos consideramos una ofensa la misma situación. Mientras que una persona despechada puede utilizar la ira como mecanismo de descarga en su proceso de venganza, una persona que haya sentido una vergüenza pública también puede convertirse en vengativa y llegar al punto de seducir y casarse con su ex cuñado. Por tanto, emociones tan contrarias como la ira y la vergüenza pueden desencadenar el mismo proceso», matiza Molina.
En general, concluye esta última, cuando le preguntas a alguien porqué desea vengarse, la respuesta suele ser siempre la misma: necesito darle una salida emocional a este rencor que siento. «Piensan que si devuelven con la misma moneda el dolor se sentirán liberados, pero lo que suele suceder es justamente lo contrario. Está demostrado que aquellas personas que dejan de lado la venganza, se sienten mejor que los que la llevan a cabo, porque los primeros restan importancia a lo sucedido, logrando seguir con sus vidas, mientras que los segundos, dilatan el malestar en el tiempo al permanecer la herida abierta hasta que no resuelvan su malestar. Por tanto, consejo: siempre es mejor el perdón que el rencor, lo que no quiere decir que aceptes lo que ha pasado, simplemente asumir que no lo puedes cambiar pero sí construir un presente más armonioso».