miércoles, 14 de diciembre de 2016

OCU

¿Pensando en divorciarte? Tres pasos para ponerte en marcha 

Si tienes claro que tu matrimonio no tiene futuro, pero no sabes cómo dar los primeros pasos hacia el divorcio, te damos las claves para enfocarlo bien desde el principio. Conocerlas de antemano te permitirá ahorrar tiempo, dinero y disgustos.

Uno: divorcio de mutuo acuerdo, mucho mejor que contencioso

Es muy importante que un matrimonio que ha dejado de entenderse haga un último esfuerzo por arreglar su divorcio de mutuo acuerdo, aunque sea difícil y aunque sea necesaria la ayuda de terceras personas. Este consejo es especialmente importante si tenéis hijos pequeños, porque en ese caso la relación con tu ex se prolongará después de la ruptura, hasta que vuestros hijos se emancipen. Es decir, durante bastantes años seguiréis teniendo asuntos comunes que tratar.
La alternativa a un divorcio de mutuo acuerdo es un divorcio contencioso, es decir, un duelo en los tribunales, donde el juez escuchará las posiciones encontradas de ambos y decidirá lo que debéis hacer.
La diferencia entre ambos tipos de divorcio es enorme. Con un divorcio de mutuo acuerdo se obtienen muchas ventajas:
  • Se evita o se suaviza la sensación de que hay ganadores y perdedores.
  • El cumplimiento de las medidas pactadas es mayor cuando los dos miembros de la pareja ven reflejados sus deseos en todo o en parte. Sin embargo, las medidas impuestas por el juez se incumplen con mayor frecuencia.
  • Las repercusiones emocionales del proceso son más soportables para todos los afectados, incluidos los niños.
  • El proceso puede resolverse en un plazo mucho más corto que si el divorcio es contencioso, lo que ahorra mucho desgaste emocional y permite aclarar el nuevo escenario cuanto antes.
  • Los costes son muy inferiores, ya que solo hace falta un abogado y un procurador para presentar la demanda conjunta, en vez de un par de profesionales por cada miembro de la pareja.
Para interponer la demanda, hay dos opciones: que los dos cónyuges la presenten conjuntamente o que lo haga uno solo con el consentimiento del otro. Cualquiera que sea la opción escogida, ambos cónyuges tendrán que acudir al juzgado poco después, cuando les llamen para ratificar la demanda.
 Dos: busca a los profesionales
Para divorciarse, hay que interponer una demanda de divorcio ante un Juzgado de Familia y esto debe hacerse obligatoriamente con intervención de un abogado y un procurador.
A la demanda se le deben adjuntar algunos documentos, como un certificado de la inscripción del matrimonio que se rompe, que debe haberse celebrado como mínimo tres meses antes.
Además, hay que añadir a la demanda una propuesta de convenio regulador, es decir, un borrador del documento que recoge cuáles serán las obligaciones y derechos de cada uno de los cónyuges una vez divorciados. Para elaborar la propuesta de convenio regulador, es importante contar con la asesoría de alguien experimentado, que puede ser el propio abogado o un mediador familiar.
En resumen, te van a hacer falta estos profesionales: un abogado, un procurador y, si decides recurrir a la mediación familiar, un mediador.
Por otro lado, es muy normal que el matrimonio tenga una masa común de bienes y derechos, sujeta a cargas y obligaciones (por ejemplo, una casa comprada entre los dos, con la hipoteca a medio pagar). En tal caso, tendrán que liquidar los bienes gananciales, es decir, componer dos lotes proporcionales teniendo en cuenta tanto las deudas como los bienes. Si la pareja se pone de acuerdo acerca de la liquidación del patrimonio común, pueden añadir a la demanda su propuesta de liquidación. Pero también lo pueden hacer antes de interponer la demanda de divorcio, acudiendo a un notario, en cuyo caso habría que buscar también a este profesional.
Pide siempre presupuesto de lo que te va a costar el trabajo de estas personas y recuerda que, cuando el divorcio es de mutuo acuerdo, la pareja puede compartir abogado y procurador, lo que ahorra muchos costes.
  • La mediación familiar a veces se presta de forma gratuita y otras veces se paga, siendo la tarifa libre y variable. Lo normal es que el coste del servicio dependa de la complejidad del proceso, del número de reuniones necesarias para llegar a un acuerdo, etc. Pregunta por todo ello de antemano para tener, al menos, una idea aproximada.
  • En cuanto al abogado, es importante que le pidas una hoja de encargo o nota de encargo profesional, en la que se detalle cuánto va a costar el servicio exactamente y qué comprende, en partidas claramente desglosadas.
  • El procurador te cobrará unos costes fijos por cada uno de los trámites de los que se encargue. Lo normal es que tu abogado trabaje con un procurador de confianza y tú no tendrás necesidad de buscarlo.
  • El notario cobrará un coste que dependerá de la cuantía del patrimonio disuelto.

    Tres: piensa en un convenio regulador completo

    El convenio regulador recoge las medidas que van a definir la vida de los ex cónyuges después del divorcio. Es un documento crucial si hay hijos en común.
    En los divorcios de mutuo acuerdo, la demanda de divorcio debe presentarse obligatoriamente junto a un borrador de convenio regulador, que será revisado por el fiscal (si hay hijos) y por el juez, para asegurar que se ajusta a la legalidad y no resulta perjudicial para ninguno de los interesados. Es decir, que la sentencia puede aprobar el convenio, no aprobarlo o aprobarlo solo parcialmente.
    Lo ideal es que os dejéis asesorar para elaborar un convenio correcto, completo y detallado, analizando punto por punto todo aquello que pueda ser conflictivo en el futuro. Un buen convenio simplifica mucho las relaciones entre los ex esposos y es el documento al que hay que referirse en caso de incumplimiento de las medidas por uno de ellos.
    Como mínimo, estos son los puntos que debéis detallar en el convenio regulador:
    • La atribución de la patria potestad o capacidad de tomar decisiones acerca de los hijos: Esta capacidad puede ser compartida por ambos progenitores (lo normal) o recaer solo en uno de ellos (algo que suele ser más bien decisión del juez y estar relacionado con alguna incapacidad particular para ejercer la patria potestad, como una enfermedad psicológica, una adicción, etc.). Si compartís la patria potestad, los dos estáis llamados a opinar y dar vuestra aprobación a cuestiones como el colegio al que irán vuestros hijos, su eventual traslado a otra provincia, la elección de un tratamiento médico prolongado, la participación en actividades de riesgo, etc.
    • La atribución de la guarda y custodia de los hijos: La convivencia con los hijos, su cuidado y su asistencia, es decir, la guarda y custodia, puede ser individual o compartida. 
      • Cuando la custodia es individual, los hijos viven habitualmente al cuidado de uno de los progenitores, mientras que para el otro se establece un régimen de visitas y comunicación.
      • Cuando la custodia es compartida, ambos progenitores se ocupan de la asistencia y cuidado de los niños conviviendo con ellos por periodos alternos de duración similar. La ley no aclara cómo se tiene que desarrollar en la práctica la custodia compartida y los jueces han optado por soluciones variadas: por ejemplo, a veces los hijos permanecen siempre en la misma vivienda y los padres se turnan, mientras que en otras ocasiones son los hijos quienes se desplazan alternativamente a la vivienda de uno y otro.
      • La custodia compartida es uno de los asuntos en los que hay variantes dependiendo de la legislación autonómica y no siempre se da preferencia a la custodia individual, como ocurre con la legislación estatal.
    • Cuál será el régimen de visitas y comunicación con los hijos del progenitor no custodio: Si, por ejemplo, acordáis que la custodia la ejerza tu ex, tendréis que fijar los días en los que tú podrás disfrutar de tus hijos, dónde, qué ocurrirá en vacaciones, qué derechos tendrás en caso de que los niños no puedan desplazarse por enfermedad, etc.
    • La atribución del uso de la vivienda familiar: lo normal es que la persona a la que se atribuye la guarda y custodia de los hijos permanezca con ellos en la vivienda familiar del matrimonio, hasta que los hijos se emancipen, incluso aunque dicha vivienda se haya pagado o se esté pagando con dinero de los dos o sea de titularidad exclusiva del otro cónyuge o de una tercera persona. La atribución de la vivienda familiar es uno de los temas más controvertidos y también está sujeta a variantes autonómicas.
    • En qué medida cada cónyuge contribuirá a pagar los gastos de mantenimiento de los hijos, es decir, la pensión de alimentos: esta pensión está destinada a sufragar los gastos ordinarios de alojamiento, comida, vestido, asistencia médica y educación. Por otro lado, es importante que el convenio detalle qué gastos deben considerarse extraordinarios y en qué medida ha de sufragarlos cada uno (otro asunto normalmente peliagudo).
    • La fijación de una pensión compensatoria: esta pensión no tiene nada que ver con la pensión de alimentos de los hijos. Se la paga un cónyuge a otro y se puede renunciar a ella, mientras que la de los hijos es irrenunciable. En teoría, la pensión compensatoria está pensada para compensar al cónyuge que debido al divorcio sufra un empeoramiento de su situación económica con respecto a la que disfrutaba de casado. No tiene que ser una renta, puede ser una cantidad que se pague de una vez. No es raro que en un divorcio de mutuo acuerdo los cónyuges decidan olvidar la pensión compensatoria en favor de una pensión de alimentos más sustanciosa para los hijos.
     

martes, 13 de diciembre de 2016

Faro de Vigo

Apenas el 15 % de los divorcios en Galicia optan por la custodia compartida, frente al 40 % de Cataluña

El 15,6 por ciento de los procesos de divorcio en Galicia optan por la custodia compartida, según los datos de la Unión Estatal de Federaciones y Asociaciones para la Custodia Compartida (UEFACC). Cataluña, Baleares y Comunidad Valenciana lideran los divorcios en régimen de custodia compartida en España, una opción que es acordada en el 24,6 por ciento de los casos. Según estos datos, que toman como base las cifras del Instituto Nacional de Estadística (INE) sobre rupturas matrimoniales referidos a 2015, en Cataluña el 40,5% de los divorcios optan por la custodia compartida, seguida de Baleares (38,4 %) y Valencia (35,8 %).

Faro de Vigo

¿Cuánto cuesta divorciarse en España?

Un divorcio se puede complicar si no hay acuerdo y convertirse en un proceso tedioso y caro 

Los divorcios siguen aumentado en España. Según los últimos datos del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), las demandas de divorcio y de disolución matrimonial registraron un incremento del 2,8% y un 2,4%, respectivamente, en el segundo trimestre de 2014.
Si un divorcio es ya de por sí un trámite intrincado, la cosa se complica si además no hay acuerdo entre la pareja. Esto puede convertir el proceso de separación en un camino tortuoso y muy caro. Por eso conviene hacerse un presupuesto antes de meterse en faena.
Es difícil establecer lo que cuesta un divorcio, varía precisamente si se trata de un proceso de mutuo acuerdo o bien otro que implique llegar a juicio. En el primer caso, aparte de más barato (los cónyuges podrán contratar un mismo abogado y repartir gastos) y rápido, resultará emocionalmente menos traumático para ambos.
Si se llega a un contencioso, cada parte deberá pagar un abogado que defienda sus intereses y el proceso se alargará. Hay que tener en cuenta que se deberán abonar también las costas del juicio.
En el caso de un divorcio de mutuo acuerdo son necesarios los siguientes servicios por parte de un abogado: redacción y/o negociación del convenio regulador, liquidación del régimen económico matrimonial, tramitación del procedimiento judicial hasta la sentencia y habrá que pagar IVA, aranceles del procurador y tasas.
De llegar a un contencioso se requiere: tramitación del proceso hasta llegar a primera instancia, documento de las prestaciones reclamadas, liquidación de gananciales, así como IVA, aranceles del procurador y tasas.
También cabe destacar que si una de las partes quiere recurrir una vez dictada la sentencia, lógicamente esto implicará más gastos.
Más caro por la ley de tasas
Con la entrada en vigor de la nueva ley de tasas judiciales, los costes de un divorcio han crecido. Si bien hay que aclarar que el ex ministro de Justicia Alberto Ruiz Gallardón, impulsor de esta normativa, rectificó y dejó libre de tasas los divorcios de mutuo acuerdo.
Solo la petición de divorcio puede ascender a unos 300 euros, aunque la cifra puede cambiar dependiendo de dónde se lleve a cabo el proceso. A esto habría que añadir las minutas de abogados (entre 600 y 1.500 euros si hay acuerdo y entre 1.500 y 2.000 si no lo hay) y procuradores (entre 500 y 1.500 euros). Si se decide recurrir, la apelación puede costar unos 900 euros aproximadamente.
Una opción más económica es la del 'divorcio express', un proceso mucho más sencillo que el tradicional y que puede llevarse a cabo por Internet. En estos casos no es necesaria la separación anticipada de los cónyuges, lo que reduce significativamente el proceso.
Las webs especializadas en 'divorcios express' proporcionan abogados y procuradores, y el coste puede oscilar entre los 400 y 550 euros. Si no hay hijos de por medio, pensiones ni reparto de bienes, el divorcio puede hacerse efectivo en solo dos meses.
 

Faro de Vigo

La "batalla" del divorcio en Galicia

Es la cuarta comunidad con mayor tasa de separaciones contenciosas, solo por debajo de Canarias, Extremadura y Andalucía



Una de cada cuatro parejas que decide separarse en Galicia no logra ponerse de acuerdo sobre el reparto de bienes comunes o la custodia de los hijos, una tasa que sitúa a la comunidad gallega como la cuarta de toda España con mayor tasa de separaciones contenciosas, sólo por debajo de Canarias, Extremadura y Andalucía. En el lado contrario, Cataluña y Baleares, donde ocho de cada diez divorcios se realiza de mutuo acuerdo. Eso sí, los divorcios que terminan en un juicio en donde el magistrado es quien fija los detalles de la separación han bajado en Galicia. Hace una década representaban el 44% del total.
La custodia de los niños, la pensión alimenticia o el reparto de los bienes comunes son algunas de las cuestiones que pueden complicar y alargar los trámites de divorcio cuando se rompe un matrimonio. Una de cada cuatro parejas gallegas que ponen fin a su relación (el 27,6% de quienes se divorcian) no logra llegar a un acuerdo y es el juez quien debe establecer los detalles de su separación, lo que sitúa a Galicia como la cuarta autonomía con mayor tasa de divorcios contenciosos, según los datos que acaba de publicar el Instituto Nacional de Estadística (INE), correspondientes a 2015. Pese a situarse a la cabeza del país, la situación ha mejora notablemente en la última década ya que hace diez años casi la mitad de las separaciones (44%) acababan en litigio.
Más de 1.500 separaciones
Las parejas que presentan más problemas a la hora de firmar los papeles del divorcio son las residentes en Canarias (el 30,9% de las separaciones son no consensuadas), en Andalucía (29,9%) y Extremadura (27,8%). En el lado contrario, Cataluña y Baleares, donde ocho de cada diez matrimonios se divorcian de mutuo acuerdo. A nivel gallego, A Coruña es la provincia con menor tasa de divorcios contenciosos (el 26,7%), seguida de Lugo (28%), Ourense (28,1%) y Pontevedra (28,4%). Una clasificación que varía si se analizan los datos absolutos. De los 1.518 divorcios no consensuados que la comunidad gallega registró el pasado año, 621 se registraron en parejas coruñesas, 546 en pontevedresas, 190 en ourensanas y 161 en lucenses.
Pese a las altas cifras de divorcios sin acuerdo, los datos del INE revelan que son mayoría quienes resuelven el fin de su matrimonio sin problemas y además la cifra ha aumentado progresivamente en los últimos años. De los más de 5.490 divorcios que se registraron en Galicia durante 2014, más de 3.900 (el 71%) se establecieron de mutuo acuerdo entre los cónyuges. La tasa aumentó 16 puntos en la última década. En 2006 había un mayor equilibrio entre divorcios de mutuo acuerdo y contenciosos. De hecho sólo el 55% de las parejas gallegas que se divorciaba lograba hacerlo de forma amistosa.
Estar entre las comunidades con mayor tasa de separaciones contenciosas puede ser la causa de que Galicia se sitúe a la cola del país en cuanto a porcentaje de divorcios en donde se establece la custodia compartida con los hijos. Sólo un 15,6% de los divorcios que se registraron en 2015 acabaron con este régimen de custodia, lo que sitúa a Galicia nueve puntos por debajo de la media estatal (24,6%) y como la tercera autonomía con menor tasa, solo por debajo de Extremadura (8,4%) y Murcia (13,5%). En el lado contrario, Cataluña, Baleares y Comunidad Valenciana, donde más de un tercio de los divorcios acaban con la custodia en ambos padres, es decir, los niños viven el mismo periodo de tiempo el mes con la madre que con el padre.
Custodia de los niños
Como ocurre en el conjunto del país, en la mayoría de los divorcios de Galicia, la madre es quien se queda con la custodia de los niños (en el 77% de casos). Extremadura es la autonomía en la que más veces se inclina la balanza hacia la madre -en el 85% de divorcios es ella quien obtiene la custodia- mientras que Cataluña es la que tiene menos casos (sólo el 52%).
Por otra parte, Galicia está a la cabeza (es la segunda) con mayor porcentaje de casos en donde es el padre quien ejerce la custodia (6,6%), una tasa sólo superior en Castilla y León (6,8%).

El Pais

Los catalanes son los que más se divorcian en España

La comunidad registró en 2015 una tasa de 2,6 rupturas matrimoniales por cada 1.000 habitantes

 Los catalanes son los que más rompen sus relaciones matrimoniales en España: la comunidad autónoma registró el año pasado la mayor tasa de nulidades, separaciones y divorcios, un 2,6 por cada 1.000 habitantes, según el último informe publicado por el Instituto Nacional de Estadística (INE). La tasa media nacional es de 2,2 por cada 1.000 habitantes. Castilla-León presentó la cifra más baja: 1,6 por cada 1.000 habitantes. 

Durante el año 2015 se produjeron un total de 101.357 casos de nulidad, separación y divorcio, lo que supuso una tasa de 2,2 por cada 1.000 habitantes. El total de casos experimentó un descenso del 4,3% respecto al año anterior. El número de divorcios disminuyó un 4,2% (96.562 casos) y el de separaciones un 7,6%, mientras que el de nulidades aumentó un 27,4%, aunque estas representan el 0,1% del total. 

La duración media de los matrimonios fue de 16 años, cifra superior a la de 2014. Los matrimonios disueltos por divorcio tuvieron una duración media de 16 años, mientras que la de los separados fue de 22 años. Por su parte, el tiempo medio transcurrido entre el matrimonio y la declaración de nulidad fue de siete años. El 31,7% de los divorcios se produjeron después de 20 años de matrimonio o más, y el 22,7% entre cinco y nueve años.
La edad media de las personas que decidieron poner un punto final en sus relaciones afectivas fue de 46,5 años, y la mayoría (el 42,9%) no tenía hijos. Los matrimonios con más de dos hijos fueron los más reticentes en separarse: solo el 5% (2618 parejas) lo hizo. Por el contrario, entre los matrimonios con descendientes los que más se divorcian son los que tienen hijos únicos —el 46% de un total de 23.233 matrimonios—.

El pais

Un saudí se divorcia vía Snapchat

Su mujer acude a los tribunales para saber si el mensaje en la red social ha anulado el matrimonio

 Arabia Saudí se ha mostrado más resistente que la mayoría de las naciones a los cambios sociales asociados con el desarrollo. Sin embargo, el único país que no permite conducir a las mujeres abraza con fruición las nuevas tecnologías. Tal entusiasmo está introduciendo factores inesperados en su conservadora sociedad, aunque para algunos sólo refuerzan los usos más tradicionales. En un caso sin precedentes, un saudí se ha divorciado de su mujer vía Snapchat.

O lo intenta por lo menos. De acuerdo con el diario electrónico Ajel (urgente, en árabe), un tribunal de Yeddah, la segunda ciudad del país, ha recibido la petición de una mujer para que le aclaren su estado civil después de que el marido le comunicara el fin de su matrimonio a través de Snapchat. Esa red social ya ha causado divorcios en el Reino del Desierto, pero es la primera vez que se tiene noticia de su uso para notificar la disolución del vínculo. El periódico no identifica a la pareja protagonista de tan peculiar ruptura.
Al parecer, la sorprendida esposa recibió el mensaje “Yo te divorcio” tres veces, tal como requiere la Sharía (ley islámica) que rige en Arabia Saudí. Se trata de una fórmula exclusiva para los hombres, ya que las mujeres necesitan acudir al juez y probar abandono, falta de manutención, enfermedad del marido o diferencias irreconciliables, o bien pagar una compensación económica a éste, normalmente, equivalente a la dote que recibió al casarse (una fórmula jurídica que se conoce como khul).

La introducción de la tecnología en el proceso no cambia la desigualdad inherente al mismo; si acaso lo hace más accesible. Los varones ya no necesitan testigos de su repudio. Algunos abogados citados en la prensa local consideren que recurrir a las redes sociales es una forma aceptable de comunicar su voluntad de poner fin al matrimonio.
Está por ver si el tribunal de Yeddah acepta la desunión vía Snapchat, pero incluso si exige que el hombre se ratifique, apenas afectará las estadísticas. Según el Ministerio de Justicia saudí, el año pasado hubo tres veces más divorcios que bodas y los expertos advierten de la elevada tasa de separaciones entre los recién casados. Sin llegar al extremo del marido que anuló su matrimonio porque la novia difundió imágenes del banquete por Snapchat, acusan a las redes sociales de fomentar la incomunicación.

lunes, 12 de diciembre de 2016

ABC

Tener pareja nos hace más felices que una subida salarial

Un estudio de la London School of Economics sostiene que la salud y las relaciones nos hacen más felices que el dinero 


«El dinero no da la felicidad», reza el tópico («pero ayuda mucho», añaden los más realistas). El estudio «Los orígenes de la felicidad» de la London School of Economics, basado en varias encuestas que realizaron en cuatro países a 200.000 personas, concluye que el dicho es cierto: la felicidad depende más de las relaciones personales y de la salud física y mental que del nivel de ingresos.
Si se establece un baremo de felicidad de cero a diez, si te doblan el sueldo tu dicha aumentará solo 0,2 puntos, mientras que con el hecho de tener pareja crece un 0,6, según el estudio.
Lord Richard Layard, un economista que fue en su día asesor de los Gobiernos de Tony Blair y Gordon Brown, coautor del estudio, cree que el Estado debería cambiar su enfoque a la hora de tratar de ayudar a los ciudadanos: «Las pruebas nos muestran que las cosas que más importan para nuestra felicidad y malestar son las relaciones personales y la salud mental y física. El Estado no debería estar tan pendiente de crear riqueza y debería preocuparse más del bienestar real. En el pasado el Estado atacó la pobreza, el desempleo, la educación y la salud física. Pero ahora son igualmente importantes la violencia doméstica, el alcoholismo, la depresión, la ansiedad, la juventud alienada… Deberían entrar en eso».
Layard ha recibido críticas. Lo acusan de infravalorar la importancia de la economía y de hablar como si los problemas materiales de muchas personas y familias se hubiesen superado. El estudio calcula que perder a tu pareja, por ruptura o muerte, supone una merma de felicidad de 0,7 puntos. Pero el desempleo provoca idéntica cifra de caída, lo que reflejaría la importancia de la economía.
El estudio concluye también que la gente no es más feliz que hace cincuenta años, a pesar de que el nivel de ingresos se ha doblado. Según los cálculos del profesor Layard, si se eliminase la pobreza, la infelicidad bajaría un 5%, pero si se acabase con la depresión y la ansiedad la caída sería del 20%. Aunque todo venga envuelto bajo la vitola del supuesto prestigio de una investigación presentada este lunes por la London School of Economics, cuesta no dudar de unas cifras que se basan en futuribles utópicos.
El trabajo hace hincapié también en la importancia de la infancia de cara a la felicidad futura: «El factor más relevante para predecir si tendremos un adulto feliz no son sus notas escolares, sino su salud emocional».
La medición de la felicidad por países cuenta con un Informe Mundial de la Felicidad, basado en una encuesta global de Gallup en 157 países, que mide el PIB per cápita, apoyo social, salud y esperanza de vida, libertad, generosidad y percepción de corrupción. En el ránking publicado este año, que contempla los años de 2013 a 2015, España ocupa el puesto 37 entre los países más felices del mundo, un lugar por debajo de Qatar y con Argelia justo debajo.
Según el Informe Mundial, parece que a más frío más felicidad. El país más feliz es Dinamarca, seguido de Suiza, Islandia, Noruega, Finlandia y Canadá. Israel, que a priori parecería un lugar complicado, está en el puesto once, por delante de Alemania (16) y Francia (32). La verdad es que cuesta creer que a día de hoy los venezolanos (puesto 44), sean más felices que los italianos (50), o los japoneses (55).
Los países más infelices del mundo serían Afganistán, Togo, Siria y Burundi, que cierra la tabla. La mayoría de los países de cola son africanos.

miércoles, 7 de diciembre de 2016

La Voz de Galcia

Récord del juzgado de violencia de género: 13 maltratadores en prisión

La magistrada agiliza los trámites para que los reclusos preventivos puedan ir a juicio











Trece supuestos maltratadores esperan en prisión preventiva a que se celebre su juicio, la cifra más alta conocida hasta ahora. Ante tal elevado número de reclusos, la jueza de violencia sobre la mujer número de Vigo tiene que trabajar a marchas forzadas para procesar a los implicados. Por ley y según la complejidad de la investigación, han de pasar el menor tiempo posible en prisión provisional antes del juicio. 
Algunos sospechosos llevan más de año y medio en reclusión y todo apunta a que seguirán entre rejas debido a su peligrosidad. Entre estos se encuentran dos presuntos asesinos, dos acusados de intentar matar a sus respectivas parejas, dos violadores y varios reincidentes que volvieron a actuar con violencia o quebrantaron repetidamente la orden de alejamiento a su expareja. 
La cifra de reclusos por malos tratos no ha parado de crecer desde el otoño del 2015, el más violento de las dos últimas décadas respecto a casos de violencia de género. Entre septiembre y noviembre del año pasado, tres mujeres fueron asesinadas por sus parejas o exparejas. Dos de los implicados en esos crímenes llevan un año confinados a la espera de que un jurado popular decida sobre su culpabilidad en sendos juicios que se celebrarán en la Quinta Sección de la Audiencia en Vigo a lo largo del 2017. En un caso, un joven vigués confesó que había matado a su novia brasileña en el piso de esta en la calle López de Neira. La autopsia reveló signos de golpes y asfixia. El caso ya está listo para remitir a la Audiencia. Fiscalía y acusación particular piden que se le procese por asesinato. 
El otro caso, todavía en instrucción, es el de un vigués recién divorciado que, presuntamente, lanzó por la ventana a su esposa, que se acababa de divorciar de él. Ocurrió en A Doblada. Hubo un tercer crimen pero el culpable, un toxicómano, se sedó letalmente tras embalar con plástico y guardar en un armario durante tres días el cadáver de su novia, a la que mató a palos. 
Tras estos crímenes, la magistrada pidió refuerzos sin éxito ante la avalancha de casos complejos porque se trataban de procedimientos por el tribunal de jurado. Otra de las razones que dio es que estaba observando una alarmante escalada de violencia en los ataques machistas en Vigo. 
En prisión también siguen el enfermero que en la primavera del 2015 clavó un cuchillo en el cuello a su exnovia y compañera del hospital y luego la llevó en coche a la sala de urgencias, donde la víctima entró a pie con el arma taponando la herida. Fue operada de urgencia y se salvó. 
Este año, otros dos casos de malos tratos han conmocionado a los vigueses. En el primero, un colombiano, supuestamente, entró, acompañado de unos encapuchados, en la casa de su exmujer e hija, las ató y las violó. La joven pidió ayuda por WhatsApp. El padre, recientemente, ha sido condenado a ocho años de cárcel por agresión sexual a su hija cuando ella era una menor. 
En el segundo, un millonario portugués, supuestamente, intentó asesinar con una maza de cantero a su joven esposa en un hotel. Él lo niega todo desde prisión.

«Ter igualdade custa moitos cartos», explica la jueza a 24 bachilleres 

La jueza de violencia sobre la mujer Paz Filgueira robó media hora de su descanso para el café para impartir una charla sobre la igualdad de género y el procedimiento del tribunal de jurado a un grupo de 24 estudiantes de segundo de bachillerato del instituto IES do Castro. Los alumnos cursan la asignatura de Filosofía del Derecho y Ética desean asistir al próximo juicio por jurado por un crimen machista. Todo apunta a que será el presunto asesinato de Divina Mendes en la calle López de Neira. 
La jueza reunió al grupo en la sala de la Audiencia Provincial como preparación para una sesión del jurado y les expuso la situación del maltrato. Al profesor que los acompañaba, Xavier, le impactó «conocer la realidad del otro lado, al margen de los discursos bonitos oficiales». Los estudiantes quedaron impresionados el oír la cifra que dio la magistrada sobre las muertes en España, Suecia o Dinamarca, estos dos últimos países con mayor riesgo de agresiones a las mujeres porque allí gozan de mayor libertad de elección, igualdad y derechos. 
La magistrada no pudo deducir si su auditorio juvenil tenía una mentalidad machista. «Os rapaces, a estas idades, non son conscientes da gravidade, de que o machismo mata pero que tamén hai castigo. O obxectivo é que os rapaces reflexionen», dijo Filgueira. Un estudiante le preguntó si la igualdad sería posible en el futuro. Ella recalcó que «ter igualdade custa moitos cartos» porque sin recursos no se pueden implementar las políticas sociales hacia la mujer. No hay igualdad sin ayudas a la reproducción.

miércoles, 30 de noviembre de 2016

El Pais

Me caso, ¿separación de bienes o gananciales?

Más de 40.000 parejas pactaron separar sus patrimonios en 2015

En la preparación de una boda se suele invertir mucho tiempo, esfuerzo y, sobre todo, dinero. La preocupación de los novios va desde los detalles de la decoración hasta la distribución de las mesas o la elección del menú desde el primer entrante hasta el último trago después del postre. Pero, ¿cuántos futuros esposos se preocupan por definir el régimen económico de su enlace? Un matrimonio va más allá de una celebración bonita que sella un compromiso personal entre dos personas: se trata de un contrato importante que afecta a la vida de los cónyuges en muchos aspectos, inclusive el patrimonial.

En España, a falta de acuerdo entre las partes antes del matrimonio —aunque pueda sonar cínico, se trata de un contrato entre dos partes, que son los novios—, se aplica un régimen económico “por defecto” que cambia en función de la comunidad autónoma donde se registra la unión. Modificarlo es posible y se ha de hacer ante notario: la figura que contempla esta posibilidad son las capitulaciones matrimoniales. “En este caso vale el principio de la libertad de pacto”, señala Ignasi Vives, abogado del despacho Sanahuja-Miranda.
En 2015, se celebraron 166.248 matrimonios en España, según el Instituto Nacional de Estadística. Ese mismo año, más de 40.000 parejas —tanto casados como futuros esposos—, eligieron realizar capitulaciones matrimoniales, casi una de cada cuatro parejas (un 24%), de acuerdo con el Centro de Información Estadística del Notariado (CIEN). La casi totalidad de ellas, para pactar un régimen de separación de bienes. El año pasado, por primera vez, la gran mayoría de estos acuerdos fueron firmados antes de la boda, a diferencia de lo que ocurría en épocas anteriores, cuando prevalecían los acuerdos postnupciales.
“Aunque aconsejable, puede resultar conflictivo hacer capitulaciones”, comenta Vives, “porque existe el riesgo de que se pierda el romanticismo del matrimonio”. Sin embargo, no debería de ser así: aunque a nadie le guste hablar de dinero, optar por esta solución puede convertirse en una muy buena garantía para amparar el núcleo familiar, por ejemplo cuando uno de los dos cónyuges se encuentre en apuros económicos.

¿Qué es el régimen económico del matrimonio?

Si los novios no optan por ningún régimen en particular, se aplica una legislación por defecto que varía en función de la comunidad autónoma: en casi todas las regiones de España se trata del régimen de bienes gananciales. En Cataluña e Islas Baleares —y Comunidad Valenciana hasta el pasado junio—, el régimen supletorio es, por otro lado, la separación de bienes, mientras Navarra, Aragón y parte de Vizcaya cuentan con sistemas propios muy parecidos al de gananciales.
Con el régimen de gananciales ya no existe distinción entre los patrimonios de los novios: las ganancias y beneficios que obtiene cada uno a partir de la fecha de la boda acaban en una sociedad común, de la cual son propietarios ambos por partes iguales. Esto implica que es necesario obtener el consenso del otro cónyuge para vender y administrar los bienes en común, que incluyen “sueldos, rendimientos del dinero y productos, entre otras cosas”, enumera Felipe Pou Ampuero, decano del Colegio Notarial de Navarra. Lo que no entra en este patrimonio común son los bienes privativos, es decir los que tenía cada cónyuge antes del matrimonio y los recibidos a título gratuito —herencia o donación—, incluso después de la boda.
En la separación de bienes, por otra parte y tal como índica el nombre, cada cónyuge mantiene su patrimonio de manera independiente. Esta división se aplica también a lo adquirido conjuntamente, que será de cada uno de manera proporcional a la aportación hecha. Los regímenes forales de Aragón y Navarra son muy parecidos al de gananciales; el de Vizcaya, que a falta de pacto es la comunicación foral —aunque se aplique solo en algunas zonas de la provincia, que suelen coincidir con las rurales, explica Pou Ampuero—, tiene una peculiaridad: todos los bienes se hacen comunes, inclusive donaciones y herencias, si el matrimonio se disuelve con hijos.

¿Qué son las capitulaciones matrimoniales y cuándo convienen?

Muchos medios se han hecho eco de pactos prenupciales multimillonarios entre parejas de famosos. Independientemente del dinero que está en juego, las capitulaciones son acuerdos que fijan “las normas que deben regir el aspecto económico del matrimonio respetando las leyes que existen”, resume el Consejo General del Notariado, y que modifican la legislación que se aplicaría por defecto a los cónyuges. Se pueden hacer antes o después del matrimonio, y en la casi totalidad de los casos son para pasar de un régimen de gananciales a uno de separación de bienes.
Es recomendable optar por un régimen de separación de bienes, antes o después del matrimonio, si uno de los dos cónyuges tiene responsabilidades profesionales importantes, recomienda Pou Ampuero. Porque en gananciales se comparte todo, también las deudas. Por ejemplo, si decidimos empezar un negocio o darnos de alta como autónomos para ejercer una profesión liberal y finalmente la actividad no despega, los eventuales acreedores podrán dirigirse tanto a nuestros bienes como a los de nuestro cónyuge, dado que ante la ley existe un único patrimonio. Y no vale con hacer capitulaciones para huir de las deudas. “Cuando la división es en prejuicio de los acreedores está prohibido hacerla, pero sí se puede hacer una separación si tenemos previsión de tener problemas: es una manera para separar el patrimonio familiar del profesional”, explica el notario.
Si las capitulaciones se realizan antes de la boda, hay que hacerlas ante notario y después inscribirlas en el Registro Civil, junto con la inscripción del matrimonio. En este caso, habrá que ajustar los tiempos: el pacto pierde su eficacia si la boda no se celebra en el año posterior a la firma. “El precio de la escritura oscila entre los 60 y los 90 euros”, asegura Pou Ampuero. Los novios pueden elegir libremente el notario y solicitar asesoramiento gratuito antes de tomar una decisión.
Si la pareja decide hacer las capitulaciones después de la boda, el papeleo aumenta y con él los costes, ya que hay que liquidar el régimen económico anterior. “Es decir, hacer la adjudicación de los bienes comunes”, explica Pou Ampuero. ¿Qué significa? Que si se pasa de gananciales a separación de bienes, la pareja debe decidir cómo repartirse los bienes y ganancias acumuladas desde la fecha de la boda —cuya propiedad está repartida a medias— hasta la escritura de las capitulaciones, ya que solo lo adquirido después del cambio del régimen económico entrará a formar parte de los patrimonios distintos y separados de cada uno de los cónyuges.
Los costes dependerán de la cuantía de los bienes y de que se hagan o no donaciones entre un cónyuge y otro para equilibrar patrimonios. “Haciendo la liquidación ya no hay bienes comunes”, sintetiza Pou Ampuero. “Pero la recomendación es que lo hagan quienes tienen responsabilidades profesionales: la esencia del régimen matrimonial es para sufragar gastos, no para prevenir deudas”.



 

jueves, 24 de noviembre de 2016

La Voz de Galicia

Diez signos que identifican a un maltratador

El Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad ha elaborado un decálogo para ayudar a las mujeres a identificar los primeros signos de violencia machista












El 44 % de las mujeres maltratadas no quieren denunciar a sus agresores. Y no lo hacen por miedo o porque no reconocen las señales de alarma. Este decálogo elaborado por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad puede ayudar a las mujeres a identificar los primeros signos de estar conviviendo con un maltratador. 
1 Ridiculización. Es uno de los primeros indicios de estar conviviendo con un posible maltratador. El hombre se mofa de su pareja, la hace sentirse inferior y se ríe de sus creencias religiosas o políticas.
2 Aislamiento. El agresor impide a su pareja que se relacione con familiares y con amigos. Se pone celoso por cualquier cosa y trata de aislar a la mujer. 
3 Amenazas y gritos. Es un signo de alerta que el hombre humille, grite o insulte a su pareja, tanto en privado como en público. Y lo suele hacer también delante de los hijos de la pareja 
4 Hacerla sentirse culpable. El hombre hace que la mujer se sienta la culpable de todo lo que pasa, que sienta que no sabe hacer nada.
5 Dar miedo. Los expertos alertan de esta situación. Advierten del peligro cuando el hombre intenta que su mirada, sus gestos y sus acciones causen miedo a su pareja. 
6 Daños a la familia. Es otro signo de maltrato. El hombre advierte a su mujer de que le hará daño a ella y a su familia. 
7 Controla el dinero. Y la forma de vestir, y las llamadas telefónicas que la mujer realiza, además de sus aficiones, sus lecturas y sus relaciones personales.
8 Chantaje con los hijos. El maltratador amenaza con quitarle los hijos a la mujer. 
9 Relaciones sexuales. Es uno de los signos más claros, según los expertos. El hombre fuerza a la mujer a mantener relaciones sexuales y a realizar determinadas prácticas. 
10 Agresión física. Es el signo más evidente de maltrato. Cuando un hombre le pega a su pareja ha sobrepasado todos los límites. Y es el momento de mayor riesgo.

domingo, 9 de octubre de 2016

La Voz de Galicia

La custodia compartida podrá entrar en vigor en un año si el Parlamento la apoya

Padres separados aspiran a que la ley gallega se equipare con la catalana y la valenciana


Que madres y padres separados puedan compartir la custodia de sus hijoses una alternativa que hasta hace unos años era prácticamente una utopía para buena parte de los progenitores españoles, y mucho más para los gallegos. Sin embargo, esta situación está cambiando y en el 2015 se optó por este régimen en uno de cada cuatro casos de divorcio en España. También en Galicia el porcentaje de rupturas que han terminado con esta solución participativa en el cuidado de los menores ha aumentado considerablemente, y desde el 2009 hasta el año pasado se pasó de un 6,8 % a un 15,6 %. Así, de las 2.761 separaciones con hijos que se produjeron en el 2015, 432 acabaron en custodia compartida, 2.129 se fallaron a favor de la madre y 182 a favor del padre.

Comunidades con ley propia

Aunque el avance es significativo, queda todavía muy lejos de lo que sucede en otras comunidades autónomas, como en Cataluña (40,5 %) o la valenciana (35,8 %), que junto con Aragón (34 %), Navarra (26,6 %) y el País Vasco (25,9 %) son las cinco regiones que cuentan con una ley autonómica específica de custodia compartida. En Galicia quieren seguir el camino iniciado por ellas y esta misma semana está previsto que la Asociación Galega de Pais e Nais Separados presente en el Parlamento gallego una iniciativa legislativa popular, que ha sido bautizada como ley de relaciones familiares en igualdad tras el cese de la convivencia entre las personas progenitoras.
Lois Toirán, presidente de la entidad, reconoció que «a perspectiva de que se aprobe non é mala, porque hai vontade de falar», y aseguró que cuentan con el apoyo de representantes de las distintas comarcas gallegas y de todos los partidos con los que se han entrevistado para solicitar su colaboración. «Existe unha demanda real e é un camiño que xa está iniciado en moitos sitios. Non podemos quedarnos atrás nin esperar a que se aprobe unha lei estatal, porque hai especificidades galegas que hai que recoller nunha normativa autonómica», apuntó.
Calculó que, si todo va según lo previsto, el plazo en el que podría entrar en vigor la nueva ley de custodia compartida de Galicia rondaría el año, ya que tiene que superar los distintos trámites parlamentarios, «nos que se pode ir modificando a nosa proposta e ir engadindo aportacións, que sempre serán benvidas, sempre e cando non supoñan ningún recorte».
Avances
Antonio Díaz Piñeiro lleva más de 20 años luchando por que la custodia compartida sea una alternativa en la mayoría de las separaciones. Fue el fundador y presidente de la Asociación Galega de Nais e Pais Separados (de la que ahora es tesorero) y también ocupó diversos cargos en la plataforma nacional. Es tajante a la hora de señalar que «entre los derechos universales que tienen los niños está el derecho a tener padres, y la custodia compartida no es un derecho de los padres, sino de los hijos a poder convivir con sus dos padres». Abogó por intentar siempre buscar la conciliación, «porque los divorcios no tienen por qué extirpar la vida paterna de los hijos».
Reconoció que las leyes nunca han ido parejas a la realidad social y que, a pesar de las numerosas trabas que siempre han tenido los padres separados, se han dado algunos pequeños pasos adelante. «Primero se consiguió que se eliminara un apartado de la ley de Fernández Ordóñez en la que se decía que los menores de 7 años siempre se quedarían con su madre. Luego, en el 2005, hubo otro avance, ya que no era necesario aducir causas en las demandas de divorcio, una situación que había propiciado un montón de denuncias interesadas relacionadas con la violencia de género», apostilló Díaz Piñeiro.

Derechos y deberes que deben ser aceptados y cumplidos por los dos progenitores

La iniciativa legislativa popular que se llevará al Parlamento gallego establece una serie de requisitos a cumplir por los progenitores.
Toma de decisiones. La separación de la pareja no eximirá a los progenitores de sus deberes con los hijos, al mismo tiempo que tendrán derecho al contacto directo y habitual con ellos y sus respectivas familias en igualdad de condiciones. Ambos padres participarán en la toma de decisiones, teniendo en cuenta la opinión del hijo si este es mayor de 12 años.
Residencia y tiempos. La propuesta también establece un convenio regulador, que debe ser aprobado por un juez y que ha de regir las cuestiones relacionadas con la salud, la educación y el bienestar del menor, así como con los tiempos de convivencia con cada padre, los lugares de residencia, las normas de recogida y entrega o la aportación económica si procediera. Dicho acuerdo podrá modificarse por mutuo acuerdo de las partes o a través del Ministerio Fiscal si una de ellas lo incumple.
Mediación. Los progenitores podrán someter voluntariamente y en todo momento sus desacuerdos a mediación familiar, que será obligatoria antes de ir a juicio, siempre que se haya pactado así.
Medidas judiciales. Cuando no se llegue a un acuerdo entre las partes, la autoridad judicial determinará las medidas a tomar para garantizar la patria potestad de ambos padres y que ambos mantengan el vínculo con su hijo. 

Faro de Vigo

Una de cada cuatro parejas que decide separarse en Galicia no logra ponerse de acuerdo sobre el reparto de bienes comunes o la custodia de los hijos, una tasa que sitúa a la comunidad gallega como la cuarta de toda España con mayor tasa de separaciones contenciosas, sólo por debajo de Canarias, Extremadura y Andalucía. En el lado contrario, Cataluña y Baleares, donde ocho de cada diez divorcios se realiza de mutuo acuerdo. Eso sí, los divorcios que terminan en un juicio en donde el magistrado es quien fija los detalles de la separación han bajado en Galicia. Hace una década representaban el 44% del total.
La custodia de los niños, la pensión alimenticia o el reparto de los bienes comunes son algunas de las cuestiones que pueden complicar y alargar los trámites de divorcio cuando se rompe un matrimonio. Una de cada cuatro parejas gallegas que ponen fin a su relación (el 27,6% de quienes se divorcian) no logra llegar a un acuerdo y es el juez quien debe establecer los detalles de su separación, lo que sitúa a Galicia como la cuarta autonomía con mayor tasa de divorcios contenciosos, según los datos que acaba de publicar el Instituto Nacional de Estadística (INE), correspondientes a 2015. Pese a situarse a la cabeza del país, la situación ha mejora notablemente en la última década ya que hace diez años casi la mitad de las separaciones (44%) acababan en litigio.
Más de 1.500 separaciones
Las parejas que presentan más problemas a la hora de firmar los papeles del divorcio son las residentes en Canarias (el 30,9% de las separaciones son no consensuadas), en Andalucía (29,9%) y Extremadura (27,8%). En el lado contrario, Cataluña y Baleares, donde ocho de cada diez matrimonios se divorcian de mutuo acuerdo. A nivel gallego, A Coruña es la provincia con menor tasa de divorcios contenciosos (el 26,7%), seguida de Lugo (28%), Ourense (28,1%) y Pontevedra (28,4%). Una clasificación que varía si se analizan los datos absolutos. De los 1.518 divorcios no consensuados que la comunidad gallega registró el pasado año, 621 se registraron en parejas coruñesas, 546 en pontevedresas, 190 en ourensanas y 161 en lucenses.

La "batalla" del divorcio en Galicia

Es la cuarta comunidad con mayor tasa de separaciones contenciosas, solo por debajo de Canarias, Extremadura y Andalucía


Pese a las altas cifras de divorcios sin acuerdo, los datos del INE revelan que son mayoría quienes resuelven el fin de su matrimonio sin problemas y además la cifra ha aumentado progresivamente en los últimos años. De los más de 5.490 divorcios que se registraron en Galicia durante 2014, más de 3.900 (el 71%) se establecieron de mutuo acuerdo entre los cónyuges. La tasa aumentó 16 puntos en la última década. En 2006 había un mayor equilibrio entre divorcios de mutuo acuerdo y contenciosos. De hecho sólo el 55% de las parejas gallegas que se divorciaba lograba hacerlo de forma amistosa.
Estar entre las comunidades con mayor tasa de separaciones contenciosas puede ser la causa de que Galicia se sitúe a la cola del país en cuanto a porcentaje de divorcios en donde se establece la custodia compartida con los hijos. Sólo un 15,6% de los divorcios que se registraron en 2015 acabaron con este régimen de custodia, lo que sitúa a Galicia nueve puntos por debajo de la media estatal (24,6%) y como la tercera autonomía con menor tasa, solo por debajo de Extremadura (8,4%) y Murcia (13,5%). En el lado contrario, Cataluña, Baleares y Comunidad Valenciana, donde más de un tercio de los divorcios acaban con la custodia en ambos padres, es decir, los niños viven el mismo periodo de tiempo el mes con la madre que con el padre.
Custodia de los niños
Como ocurre en el conjunto del país, en la mayoría de los divorcios de Galicia, la madre es quien se queda con la custodia de los niños (en el 77% de casos). Extremadura es la autonomía en la que más veces se inclina la balanza hacia la madre -en el 85% de divorcios es ella quien obtiene la custodia- mientras que Cataluña es la que tiene menos casos (sólo el 52%).
Por otra parte, Galicia está a la cabeza (es la segunda) con mayor porcentaje de casos en donde es el padre quien ejerce la custodia (6,6%), una tasa sólo superior en Castilla y León (6,8%).

martes, 2 de agosto de 2016

La Voz de Galicia

La Audiencia de Lugo obliga a un padre a seguir pasando pensión a sus dos hijos de 26 y 21 años

Los dos viven actualmente con su madre y el mayor es, además, padre de familia

La Audiencia de Lugo obliga a un padre a que siga pasando la pensión alimenticia a sus dos hijos de 21 y 26 años. Los dos viven con su madre y el mayor es padre de familia. El alto tribunal de Lugo revocó el fallo de un juzgado de primera instancia de Lugo, que consideraba que el progenitor no tenía que pagar 300 euros mensuales a los hijos después del divorcio de su esposa, que tuvo lugar en el año 2007. La jueza de instancia basaba su decisión, entre otras razones, en la «actitud indolente a la hora de buscar trabajo y aprovechar sus estudios» de los destinatarios de la pensión.
La magistrada que inicialmente eximió al padre del pago entendía que los dos hijos figuraban como demandantes de empleo, pero que no participaban en ninguna actividad formativa y advertía que ambos hombres no habían demostrado interés en ampliar su formación sobre todo cuando no encontraban trabajo.
Dice la jueza que, cuando en una ocasión llamaron a uno de ellos para un curso, no acudió porque tuvo que operarse de una catarata y alegó que estuvo un día hospitalizado y 72 horas sin poder conducir. En cuanto al otro, la jueza destaca que trabajó 40 días en cinco años.
Sin embargo, el fallo de la magistrada lucense fue tumbado por la Audiencia. Los magistrados justifican la situación de los dos hombres en la situación de crisis económica actual y en que están apuntados como demandantes de empleo, sin que pudieran optar a cursos de formación para mejorar su situación.

lunes, 1 de agosto de 2016

La Voz de Galicia

Es posible que usted se divorcie después de vacaciones

Cada año en Galicia hay unas 5.600 parejas que deciden zanjar su matrimonio. La mayoría (en torno a un 74 %) lo hacen de mutuo acuerdo y el resto se van al contencioso

El divorcio se legalizó en España en 1981 y, de acuerdo con los últimos datos del INE, cada año hay en el país más de 100.000. Algunos expertos calculan que uno de cada tres comienzan a fraguarse durante las vacaciones de verano y la ruptura se realiza en septiembre, justo a la vuelta. ¿Por qué ocurre esto? Fácil de explicar: la pareja -sobre todo aquella que es estable, está casada y tiene hijos- se encuentra cargada de obligaciones familiares y laborales que le pesan como una losa durante los meses de invierno. Soportan la situación porque están inmersos en una rutina en la que no disponen de tiempo para hablar todos los asuntos de sus vidas que les agobian y que odian. Suelen tener tiempo para todo, menos para mirarse a la cara, disfrutar o discutir para poner las cosas en orden. Con lo cual, los conflictos no paran de amontonarse. Uno tras otro. Sin pausa.
Con las vacaciones aparece el tiempo libre y con él la monotonía desaparece y llega el momento de centrarse en los defectos del otro, echárselos en cara y comenzar a gritos hasta no poder más. De ahí a tomar la decisión de divorciarse hay solo un paso.
Cada año en Galicia hay unas 5.600 parejas que deciden zanjar su matrimonio. La mayoría (en torno a un 74 %) lo hacen de mutuo acuerdo y el resto se van al contencioso. Es en ese momento cuando se comienzan a sufrir las consecuencias económicas de la decisión. Vamos, que divorciarse cuesta una pasta, y en unas ciudades más que en otras.
Un divorcio de mutuo acuerdo en A Coruña y sencillo (prácticamente ninguna propiedad y con dos nóminas), puede rondar los 2.000 euros. Los cobrará el abogado, que puede ser común a los dos cónyuges, en el supuesto de que tengan muy claro el acuerdo que va a regir sus relaciones personales, económicas y con sus hijos. A esa cantidad hay que sumarle otros 500 euros del procurador, que puede reducirse a 200 aproximadamente si no se fijase pensión de ningún tipo.
Si no hay acuerdo, mejor es que cada cónyuge esté asesorado por un abogado. Quizá puedan llegar a mutuo acuerdo, pero cada uno con su defensa letrada y representación procesal. Si tras las negociaciones, no se ve posible un pacto, queda la vía contenciosa. En tal escenario, los honorarios se incrementan. Y es que, además de abogado y procurador, intervendrán otros profesionales: perito judicial, tasador, psicólogo, etcétera. De referencia, un perito judicial que intervenga en la tasación para la liquidación de una sociedad de gananciales de 300.000 euros, pongamos por ejemplo, pasará una factura de 11.000.
El gasto puede ser aún mayor si, además de divorciarse, es necesario liquidar la sociedad de gananciales. Y tampoco es lo mismo hacerlo con único bien, como un edificio, valorado en cinco millones de euros, que, aunque sumen el mismo importe, se trate de varios bienes inmuebles, derechos reales, sociedades mercantiles, negocios profesionales, productos financieros? Esa complejidad requerirá al abogado una mayor dedicación de tiempo y eso cuesta dinero. Aunque haya orientación de honorarios por cuantías en los colegios de abogados, la tendencia es a la libertad de pacto letrado-cliente. Es comúnmente aceptado que una parte de los emolumentos se establezcan como un porcentaje del reparto. Por ejemplo, que el abogado facture entre el 1 y el 1,5 % de la cantidad que se adjudique el cónyuge a quien asesora.
Por cierto, a todos los honorarios, que son aproximados, porque varían en función de los factores a tener en cuenta (pensión alimentos, compensatoria, etcétera), además hay que sumarles el 21 % de IVA.
Apunte positivo: algunos cambios introducidos en la ley han desjudicializado determinadas separaciones y divorcios de mutuo acuerdo, siempre que haya hijos mayores de edad, aunque siempre asistidos por un abogado. En estos casos existe la posibilidad de que los notarios y los secretarios judiciales hagan el papel del juez. En tal supuesto, solo se precisaría un documento notarial sin cuantía, que podría costar 140 euros. Si se fijase pensión, por ejemplo de 1.000 euros y capitalizada 30.000, el documento costaría menos de 300. La cantidad a pagar rondaría entre los 2.500 y los 3.000 euros si además se incluyese el convenio regulador protocolizado por el notario y la liquidación de la sociedad de gananciales de 5 millones.

ABC

Esta es la huella que deja tu estado amoroso en tu salud cardiovascular

Aunque el infarto es más común en los hombre, cuando hay un divorcio el factor de riesgo es mayor en mujeres

La Fundación Española del Corazón (FEC) recuerda la importancia que tiene el estado amoroso de las persona en su salud cardiovascular. Concretamente, el estudio «Association between divorce and risks for Acute Myocardial Infarction» publicado el pasado año en la prestigiosa revista «Circulation: Cardiovascular Quality and Outcomes», señala la relación entre estar divorciado y el riesgo de padecer un infarto agudo de miocardio.
«La principal conclusión del estudio y la que llama más la atención es que, mientras se sabe que los infartos afectan más a los hombres que a las mujeres, el divorcio como factor de riesgo de esta enfermedad es más común entre ellas», afirma el doctor Lorenzo Silva, secretario general de la FEC.
Concretamente, el estudio muestra que las mujeres que actualmente están divorciadas tienen una probabilidad 1,52 veces mayor de padecer un infarto que las mujeres casadas, mientras que el aumento de la probabilidad en el caso de los hombres es de 1,26 veces.
Otro dato a tener en cuenta es que mientras que en el caso del hombre el volver a casarse reduce este riesgo, en el de la mujer este riesgo sigue manteniéndose. Así, las mujeres divorciadas que vuelven a casarse tienen una probabilidad 1,35 veces más alta de sufrir un infarto que las mujeres casadas.

Dos o más separaciones en los hombres

«En el único caso en el que el divorcio afecta de forma más elevada también a hombres es cuando estos han sufrido dos o más separaciones en su vida. De todas formas, las cifras en las mujeres siguen siendo más elevadas (dos veces más probabilidad en el caso de las mujeres y 1,38 en el de los hombres)», destaca el doctor Silva quien además considera que, «aunque el estudio no analiza el porqué de esta relación, está documentada la relación entre el estrés crónico, como puede ser un divorcio, y el aumento del riesgo cardiovascular. El estrés provoca reacciones biológicas en nuestro organismo como aumento de la presión sanguínea, la conocida hormona del estrés o cortisol, y la hemoglobina glicosilada que puede provocar una coagulabilidad de la sangre».
Sobre el uso de estos resultados, el secretario general de la FEC opina que, «se trata de un indicador más del papel que juega el estrés en nuestra salud. Creo que sería interesante considerar el estado amoroso de una persona a la hora de valorar su riesgo cardiovascular».

ABC

Estas son las diferencias entre el divorcio exprés de Francia y España
En el país galo se puede realizar a través de internet y obtener una sentencia en tres meses, mientras que en España los plazos son más largos

El Gobierno francés ultima un proyecto de ley para poner en marcha un nuevo modelo de divorcio exprés: por internet y más económico. El objetivo de la propuesta del Ministro de Justicia, Jean-Jacques Urvoas, que se discutirá en la Asamblea francesa a partir del 17 de mayo, es acelerar los procedimientos de divorcio con consentimiento mutuo, de forma telemática, minimizando los procedimientos legales y reduciendo el coste económico a unos 500 euros.
A través de internet, los cónyuges pueden realizar el montaje del procedimiento en quince días, siempre que sea por mutuo acuerdo. La espera de la sentencia sigue siendo de dos a tres meses. Pero el coste final de la separación/divorcio se reduce a 500 o 600 euros.
El procedimiento tradicional del divorcio suele durar seis meses largos, si todo va bien y ambas partes están totalmente de acuerdo. De uno a tres meses de procedimiento jurídico y de dos a tres meses de espera ante la audiencia clásica. Ese procedimiento tradicional cuesta entre 1.900 y 2.400 euros.
En España también existe la figura del divorcio «exprés» a través de la Ley 15/2005 por el que se modifican el Código Civil y la Ley de Enjuiciamiento Civil en materia de separación y divorcio. Se le denomina popularmente como «exprés» porque se puede solicitar el divorcio tres meses después de producirse el casamiento. Antes de esta reforma era obligatorio esperar un año desde que hubiese sentencia de separación.
Pese a que se agiliza el proceso, los plazos para que salga la sentencia de divorcio siguen siendo los mismos, ya que dependen del volumen de trabajo que tenga el juzgado. Según un informe del Consejo General del Poder Judicial del año 2008, las sentencias del 56 por ciento de los divorcios de mutuo acuerdo tardaron una media de entre uno y tres meses, mientras que los contenciosos llevaron entre 5 y nueve meses.
Un divorcio de mutuo acuerdo en España puede oscilar entre los 300 euros y los 1.500 euros, mientras que un divorcio contencioso (cuando se interpone de forma unilateral) puede costar más de 2.000 euros.
En España además los cónyuges pueden divorciarse ante notario después de la entrada en vigor el 2 de julio de 2015 de la Ley de Jurisdicción Voluntaria. Los requisitos son que sea de mutuo acuerdo y no haya hijos menores de edad.

ABC

Pide el divorcio la misma noche de bodas
El novio estalló porque su mujer no quiso practicar sexo ya que estaba respondiendo a las felicitaciones de sus amigos con el móvil

La noche de bodas suele ser el momento más esperado por los cónyuges nada más terminar la ceremonia. Después de un largo día, los recién casados por fin disponen de un poquito de intimidad y tiempo para disfrutar y consumar el matrimonio. Sin embargo, en ocasiones todo se tuerce y el idiolio se convierte en desamor en un abir y cerrar de ojos. Esto fue lo que le ocurrió a una pareja saudí en la ciudad de Yeda según publica el Dailymail.
Nada más terminar la celebración del enlace, los «tortolitos» se fueron a su habitación del hotel. Él contaba con disfrutar de una noche de placer sexual con su esposa, pero ella tenía otras prioridades: responder con el móvil a las felicitaciones recibidas por sus amigos. Un pariente del matrimonio contó al diario saudí Al Watan que «cuando él intentó acercarse e intimar, ella lo ignoró, sin responder a sus palbras o intentos de cortejo».
En un primer momento, el novio pidió a su mujer que dejara el teléfono móvil y le prestara más atención. Ante la negativa de la novia frente a sus pretensiones, este le preguntó si eran más importantes sus amigos que su marido, a lo que ella respondió que, efectivamente, así era.
Completamente en «shock» por la actitud de su mujer, el novio se calentó y comenzó una tensa discusión. Momentos después, él le pidió el divorcio y abandonó el hotel. A pesar de que un tribunal remitió el caso a un comité de reconciliación, el novio se ha mantenido firme en su decisión de divorciarse y poner fin al enlace unas horas después de dar el sí quiero a la que pensaba iba a ser la mujer de su vida.
Según un experto legal de Arabia Saudí, el 50 por ciento de los divorcios en el país se producen en parejas de recién casados. Los malentenidos y los diferentes puntos de vista sobre lo que implica el matrimonio son las principales causas de divorcio entre las parejas jóvenes. Y es que, como ha señalado este jurista, «los matrimonios están destinados a fracasar cuando no hay bases sólidas o confianza suficiente».

ABC

El número de divorcios ante notario duplica al de bodas
Un año después de la entrada en vigor de la Ley de Jurisdicción Voluntaria


Durante el primer año de vida de la Ley de Jurisdicción Voluntaria, casi 2.300 parejas han pasado por las notarías españolas para contraer matrimonio, y más de 4.600 para lo contrario, para divorciarse. Con la elección del notario como funcionario público encargado de velar por la seguridad jurídica de estos procesos, esas casi 7.000 parejas han descongestionado un poco más la Administración de Justicia en asuntos no contenciosos y que no exigían, por tanto, la intervención de un juez. Seis bodas al día versus casi 13 divorcios realizados son los datos ofrecidos por el Consejo General del Notariado, cifras cuya proporción difiere de la tendencia general en España, donde, según datos del Instituto de Política Familiar, las bodas siguen prevaleciendo todavía a los divorcios (10 matrimonios por 7 rupturas).
Lo que sí está claro es que las parejas divorciadas ante notario han debido cumplir una serie de condiciones recogidas en la Ley de Jurisdicción Voluntaria, como que hayan pasado al menos tres meses de la celebración del matrimonio, que el divorcio o la separación hayan sido de mutuo acuerdo y que no haya hijos menores o hijos con la capacidad modificada judicialmente que dependan de ellos. Para este tipo de parejas, con toda seguridad, la formalización de la escritura de separación o divorcio ante notario ha sido una vía rápida y segura.
En el caso de los matrimonios, la función del notario comienza tras la tramitación del expediente matrimonial por el Registro Civil, aunque a partir del 30 de junio de 2017 los notarios se encargaráencargarán también de la realización de este expediente, junto con la celebración de la boda.

Las Comunidades más pequeñas cuadriplican el número de divorcios

Durante este primer año, las tres Comunidades Autónomas donde, en términos absolutos, se han celebrado más bodas y divorcios ante notario han sido Madrid, Cataluña y Andalucía. Madrid ha sido la primera Comunidad en divorcios (1.100) y la tercera en bodas (462), y Cataluña, la primera en matrimonios (500) y la tercera en divorcios (576). Andalucía, la Comunidad Autónoma más poblada, ha sido la segunda en el ranking tanto en bodas (512), como en divorcios (898).

Además de bodas y divorcios…

A los notarios, como juristas de reconocido prestigio y funcionarios públicos, la Ley de Jurisdicción Voluntaria les ha conferido la autoridad pública de casar, separar o divorciar, pero también la de resolver otros asuntos civiles, mercantiles o sucesorios que antes realizaban los jueces. Entre otras muchas funciones que hoy realizan los notarios destacan la reclamación de deudas dinerarias no contradichas que logran el pago de facturas sin entrar en costosos y largos litigios judiciales; la aceptación de herencias a beneficio de inventario, de forma que nuestro patrimonio quede a salvo por posibles deudas del fallecido, y la declaración de herederos abintestato (herederos de personas que no han hecho testamento) de parientes colaterales o de parejas de hecho.
«En este primer año de aplicación de la Ley de Jurisdicción Voluntaria ha demostrado su utilidad social, aunque todavía requiere que los ciudadanos conozcan todos los servicios que incluye y sus ventajas», asegura Salvador Torres, vicepresidente del Notariado. Pero todavía hay pasos que dar, como «conectar telemáticamente las notarías con el Registro Civil, al que los notarios deberíamos poder acceder por esta vía, así como incrementar la colaboración de los órganos colegiales o la creación de un órgano de coordinación entre el Consejo General del Notariado y el Consejo General del Poder Judicial».

jueves, 9 de junio de 2016

La Voz de Galicia

La justicia de Marruecos devuelve por fin al pequeño Adam a su madre

Angela Tyukodi voló la semana pasada a Rabat para hacerse cargo de su hijo, que ya está con ella en Monforte


Solo habla árabe y no entiende una palabra de gallego o español, pero eso no parece importante mucho. El chaval mira con ojos curiosos al puente, al río y a los patos mientras su madre, Angela Tyukodi, lo lleva de la mano por el paseo del Malecón de Monforte. Él ya había estado aquí, pero no se acuerda. Su padre se lo llevó a Marruecos en julio del 2012, cuando no tenía más que dieciocho meses. Han tenido que pasar casi cuatro años para que Angela pudiese recuperarlo. Su caso parecía atascado, pero se ha resuelto repentinamente. Y de la mejor manera para ella.
El 29 de mayo la llamaron de la embajada española en Rabat para comunicarle que las autoridades marroquíes daban por fin vía libre a la repatriación del niño. El Ministerio de Exteriores español le pedía que volase cuanto antes a Marruecos. El personal de la embajada en Rabat se haría cargo de ella en cuanto aterrizase allí. Así que el día 30 Angela se subió a un autobús en Monforte en dirección a Madrid y allí cogió un avión que la dejó a primera hora de la noche en la capital marroquí.
«A la mañana siguiente -cuenta ella-, me vinieron a recoger al hotel con un coche de la embajada y desde allí fuimos a una comisaría». Acompañados por agentes de la policía marroquí se desplazaron a los alrededores de Rabat, a la casa de la familia de su expareja en la que el niño ha estado viviendo estos últimos cuatro años.
Una vez frente a la casa, comprobaron que el niño estaba dentro con sus dos tías, pero el padre no. Sin él delante, los policías no podían entregárselo. El 29 de julio de hace cuatro años, Mohamed B. había decidido dejar Monforte y volver a Marruecos. Aprovechó que Angela no estaba en casa porque trabajaba por la tarde, cogió a su hijo y esa misma noche atravesó la Península de norte a sur. Según comprobó después la Policía Nacional, a la mañana siguiente embarcó en Algeciras y cruzó el Estrecho. En los casi cuatro años que han pasado desde entonces, Angela solo ha podido hablar con su hijo unas pocas veces, mediante videoconferencia a través de Internet.

Dos horas de espera
La semana pasada, Angela tuvo que esperar dos horas frente a la casa de Mohamed B. Cuando su expareja llegó, los policías que estaban con ella lo abordaron y le explicaron la situación. El juzgado marroquí que lleva el caso había decidido que el niño tenía que ser devuelto a su madre en aplicación del convenio de La Haya, que regula los denominados secuestros parentales. Esta resolución ponía fin a un largo procedimiento judicial que parecía haberse atascado sin remedio cuando Angela decidió denunciar su caso públicamente el pasado mes de mayo.
Avanzado el 2014, el procedimiento había concluido y solo faltaba que el juez decidiese con quién tenía que estar el niño. Lo último que había sabido su abogada, la monfortina María Jesús Tapia, es que a finales del 2015 el ministerio de Justicia marroquí todavía estaba traduciendo la documentación incorporada al caso que estaba escrita en español. La resolución judicial que ha provocado el desenlace que la madre esperaba estaba al parecer firmada desde el pasado 23 de marzo.

«Estoy muy feliz, esto es como empezar de cero»

Angela Tyukodi tenía 20 años cuando su entonces pareja decidió llevarse a Marruecos al hijo que habían tenido un año y medio antes. Han pasado cuatro años y ella ha tratado de rehacer su vida y de sobrellevar como podía la ausencia de Adam. Tiene otra pareja y otra hija, pero hasta la semana pasada no había vuelto a respirar tranquila.
-Ya lleva unos días en Monforte con su hijo, ¿cómo se encuentra?
-Estoy muy feliz, esto es como empezar de cero.
-¿El niño se adapta bien?
-Muy bien. Está muy contento con su hermana y enseguida coge confianza con la gente. Él no habla español, pero yo sí entiendo el árabe y también puedo hablarlo, aunque no muy bien. Su padre no lo había escolarizado todavía. En septiembre empezará las clases en un colegio de Monforte, estoy ahora con los papeles para matricularlo.
-¿Él la reconoció en el momento en que se lo devolvieron?
-Sí. Él sabía que yo soy su madre. [en ese momento, Angela le pregunta al niño en árabe quién es ella y el chaval deja lo que estaba haciendo, sonríe con seguridad y dice «mama»].
-¿Sabía su exmarido que usted iba ese día a recoger al niño?
-No lo sabía.
-¿Y cómo reaccionó?
-Los policías lo convencieron de que entregase al niño. Le dijeron que si no lo hacía iba a ser peor para él. Después en la comisaría se puso a discutir conmigo. Me echaba en cara que fuese así a por el niño. ?Como si fuese una oveja o un perro?, me decía. ¿Y cuándo él se lo llevó a Marruecos sin decirme nada?